Las actividades habituales que se hacen en familia suelen ser la de comer juntos el domingo, ir a la comunión de la sobrina o visitar a la abuela los fines de semana. Sin embargo hay grupos familiares que prefieren unirse para otras cuestiones, como por ejemplo, estafar. Eso es lo que presuntamente hacían las cuatro personas detenidas, dos hombres y dos mujeres, todos ellos parientes y que han sido detenidos por la Guardia Civil en las localidades de Silla y El Perellonet: cometer estafas piramidales que afectaron a, por lo menos, 81 víctimas y en las que consiguieron al menos un millón de euros. Por estos hechos se está investigando a otras cuatro personas, también familiares.
La principal investigada, en connivencia con otros miembros de su núcleo familiar, constituyó una sociedad instrumental que ofrecía falsos servicios de inversión a alrededor de 700 clientes, tal como ha concluido la investigación, bautizada como “Trettifire”.
Los investigados ofrecían servicios de inversión y manipulaban sistemáticamente sus rendimientos en una web creada por ellos mismos para engañar a sus clientes. Una vez conseguidas inversiones iniciales de varias personas, usaban estas cantidades para hacerlas pasar por ganancias y así inducir a otros clientes a realizar inversiones mayores, creando un efecto llamada para captar nuevas víctimas, con la estructura característica de un esquema piramidal o sistema tipo “Ponzi”.
La principal investigada gastaba el dinero estafado en productos de lujo / Guardia Civil
De esta forma, redistribuían los fondos para hacerlos pasar por rendimientos para los inversores, sin que hubiera una actividad económica real, limitándose a financiarlos con las propias aportaciones de otras víctimas.
Además de manipular una web con falsos rendimientos, se aseguraban de engañar a sus víctimas por medio de abusos de confianza, recurriendo a círculos familiares o de amistades, usando a personas de relevancia pública o participando en actos benéficos para darse una apariencia confiable y segura.
Un alto nivel de vida a costa de los estafados
Según ha quedado acreditado con la investigación, el grupo criminal mantenía un alto nivel de vida a costa de sus víctimas. En primer lugar, la principal investigada dedicaba estas ganancias a actividades de ocio, productos de lujo y recurrentes extracciones de dinero en efectivo, llegando a los 343.000 euros. También gastó hasta 149.000 euros a plataformas y servicios de tecnología.
En los registros de los domicilios de los encausados se han intervenido alrededor de 26.000 euros en efectivo, un vehículo de alta gama, equipos informáticos de gran valor y bolsos femeninos, todo ello por valor de 257.429 euros.
También se han bloqueado 235.000 euros en cuentas bancarias bajo la titularidad de los detenidos y propiedades por valor de 1.275.000 euros, si bien la Guardia Civil está esperando recabar información de entidades bancarias nacionales y de terceros países. En total, se han bloqueado once vehículos, nueve inmuebles, cuentas bancarias, relojes de lujo y material informático.
A los detenidos, dos mujeres de 35 y 38 años, y dos hombres de 30 y 46 años, se les atribuyen un total de 84 delitos: 81 de estafa, uno de falsificación de documentos, uno de blanqueo de capitales y uno de pertenencia a organización criminal. También están siendo investigadas otras cuatro personas: dos mujeres de 68 y 71 años y dos hombres de 70 y 73.
La investigación ha sido llevada a cabo por agentes del Equipo de Delitos Económicos de la Unidad Orgánica de la Comandancia de Valencia. Las diligencias fueron entregadas en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Valencia Plaza número 1.
Fuente: Levante – EMV













