Serena Williams no ha se ha despedido todavía de Wimbledon. Aunque no fue capaz de superar la primera ronda en el cuadro individual, le queda la oportunidad de seguir compitiendo sobre la hierba en la modalidad de dobles. De hecho, el mayor atractivo es la presencia de las hermanas Williams, algo que no ocurría desde hacía años y que cerrará un capítulo maravilloso en la historia del tenis.
El partido de Serena Williams en la modalidad individual fue muy exigente para ella. La estadounidense llevaba años sin jugar un partido como profesional (quitando los de dobles) y plantó cara a la joven australiana Mara Joint. El duelo se fue a tres sets y la norteamericana acabó con molestias en la rodilla. También se saltó la rueda de prensa posterior, una decisión que despertó la polémica.
Serena Williams durante su partido ante Joint / EFE
Lo más llamativo es que el torneo de dobles femenino ya va por la segunda ronda y las hermanas Williams no han salto todavía a pista. Deberían haberlo hecho en los días anteriores, pero la organización está dando tiempo a Serena para que se recupere de los problemas físicos y pueda brindar el espectáculo a los aficionados. Sin embargo, su presencia sigue siendo una incógnita.
«A veces, circunstancias excepcionales como el clima, las lesiones o jugadores que participan en varios cuadros pueden justificar ajustes en la agenda. Esto no ocurre con frecuencia y no lo habríamos hecho si hubiéramos considerado que ponía en riesgo el desarrollo del resto del torneo«, explicó Jamie Baker, director del torneo británico.

Emotivo abrazo de Serena y Venus Williams / EFE
El partido de las hermanas Williams será contra la pareja formada por Osorio y Sierra, ambas eliminadas del torneo en el cuadro individual. En un principio, el choque se había aplazado para este sábado, pero finalmente se pospondrá para más adelante, en caso de que Serena se recupere de unos problemas que deben ser importantes, si no es capaz ni de jugar un dobles.
El último partido que han disputado Venus y Serena juntas se remonta al año 2022, en el US Open. En aquella ocasión, las hermanas estadounidenses cayeron en primera ronda ante las checas Lucie Hradecka y Linda Noskova. La idea es que sigan el mismo camino en este 2026 y se despidan finalmente del tenis en el último Grand Slam del año, celebrado en su país.














