«Después de tres increíbles años llenos de experiencias y momentos que nunca olvidaré, ha llegado el momento de separar nuestros caminos»: así comenzó Daniel González (19 años) la emotiva carta con la que se despidió del Barça. El jugador leonés puso fin a su etapa en el club azulgrana tras debutar en la Liga Endesa de la mano de Joan Peñarroya y formar parte también de la dinámica del primer equipo con Xavi Pascual.
El mensaje más emotivo de su despedida fue dirigido a Carlos Marín, entrenador de las categorías inferiores del Barça y una de las figuras clave en su crecimiento deportivo. Bajo sus órdenes, Daniel González conquistó el Campeonato de Catalunya y el Campeonato de España júnior. «Es el entrenador que todo jugador querría tener. Fue quien confió ciegamente en mí cuando llegué, me contagió las ganas de ganar y me hizo entender la responsabilidad de llevar esta camiseta«, expresó.
Con el dorsal ’47’ a sus espaldas, Daniel González debutó con el primer equipo en un partido de ACB ante el Bilbao Basket. Formado en el CB Calpe y posteriormente en la cantera del Valencia Basket, el joven llegó al Barça en 2023 para continuar su progesión. «Llegué siendo un jugador con mucha ilusión y muchos sueños por cumplir, ahora me voy satisfecho y contento, sabiendo que todos estos sueños se han cumplido», aseguró en su despedida.
Tras también estar en dinámica con el primer equipo, Daniel González, que continuará su carrera en España, quiso agradecer la confianza recibida por Peñarroya y Pascual. «Quiero agradecer tanto a Joan Peñarroya como a Xavi Pascual por compartir pista con mis ídolos y vivir experiencias que nunca olvidaré. También a mis compañeros que me han ayudado a mejorar y crecer tanto personalmente como profesionalmente», añadió.
Pilar importante del equipo que disputó la Liga U, el leonés ha firmado este curso unos promedios de 4,2 puntos, 3,6 rebotes, 3,3 asistencias y 9,1 créditos de valoración por encuentro. «No olvidaré nunca lo que he conseguido y vivido en este club. Tengo claro que esto no es un adiós, sino un hasta luego, porque antes o después nuestros caminos se volverán a cruzar«, concluyó.












