Desde profesores de autoescuela que se quedan colgados sin poder dar clase a máquinas de lavar la ropa bloqueadas durante horas que atascan el trabajo en la lavandería. Son solo algunas de las circunstancias a las que se han tenido que enfrentar a lo largo de una semana comerciantes del entorno de la Avenida de Alicante, en el barrio de Altabix de Elche, tras sufrir cortes del suministro eléctrico sin previo aviso que, además de generar incertidumbre, están provocando pérdidas económicas y problemas en la actividad diaria de los negocios de la zona. Según relatan algunos de los afectados, en menos de una semana se han registrado al menos tres interrupciones del servicio, algunas de ellas de entre dos y tres horas de duración y coincidiendo con el horario comercial de la tarde.
Aseguran a este diario que las incidencias comenzaron la semana pasada y que desde entonces los cortes se han repetido de forma intermitente, lo que ha llevado a que haya residentes y comerciantes que sospechen que esta situación pueda estar relacionada con las obras de renovación de aceras que el Ayuntamiento está ejecutando desde abril por manzanas en la citada avenida, y dentro de una inversión de 250.000 euros para sustituir después de cuatro décadas el pavimento y colocar nueva iluminación, alcorques y mobiliario, unos trabajos por los que se están levantando progresivamente las aceras dañadas y se han tenido que adaptar los accesos a portales y establecimientos, de ahí que el Ejecutivo local pidiera en su momento paciencia y expusiera que se haría por fases, como comentó en su día el edil de Espacios Públicos, Claudio Guilabert, para minimizar al máximo las molestias.
Obras
Pese a que los trabajos se están centrando desde hace días en calles donde se han detectado estos cortes, desde el bipartito de PP y Vox descartan una vinculación del movimiento de maquinaria con los cortes. A preguntas de este diario fuentes municipales insisten en que los trabajos que se están desarrollando afectan exclusivamente a la superficie de la vía y precisan que el cableado eléctrico no discurre por la acera donde se está actuando, por lo que, de entrada, descartan que las obras tengan relación con las averías registradas.
Maquinaria en la Avenida de Alicante, en Elche, este mismo viernes / AXEL ALVAREZ
«Ayer (por el jueves) la luz no volvió hasta las 19.30 horas y no pudimos impartir la clase teórica prevista para las siete de la tarde. Sin aire acondicionado y con el calor que hacía era imposible dar clase», apunta el propietario de una autoescuela próxima mientras confiesa que en los 47 años que lleva abierto el negocio nunca habían sufrido cortes de esta duración. «Alguna vez se ha ido la luz media hora, pero no dos o tres horas como ahora», afirma. Traslada que tras contactar con la compañía suministradora, la compañía únicamente les indicó que existía «un problema puntual», sin ofrecer más explicaciones.
Atrapados
A escasos metros Lidmar Franco, gerente de la lavandería y tintorería Fran, narra una situación similar. Expone que el último de los cortes se prolongó aproximadamente entre las 17.30 y las 20.30 horas, coincidió prácticamente con toda la jornada de la tarde, una caída que acabó provocando daños en una de sus máquinas. «Es la tercera avería en pocos días y una máquina se ha visto afectada por los cortes de suministro», explica. Además, la puerta automática del establecimiento quedó bloqueada al producirse el apagón, dejándoles atrapados en el interior hasta que se resolvió la última incidencia.
El empresario lamenta que las explicaciones recibidas por parte de la distribuidora son insuficientes porque no les dan certeza de cuándo vuelve el servicio tras irse y desconocen el origen del problema. Narra igualmente que la falta de suministro también provoca que las máquinas de autoservicio se desconfiguren, obligando a devolver importes o atender personalmente las incidencias de los clientes. «Todo esto nos genera retrasos en los encargos y pérdidas económicas porque tenemos que reorganizar el trabajo constantemente», añade.
María Victoria Vives, de la agencia Sky Viajes, traslada por su parte que durante dos tardes consecutivas permanecieron sin iluminación y sin aire acondicionado durante cerca de tres horas. Aunque los ordenadores seguían funcionando, las condiciones de trabajo se hicieron muy complicadas. «Con las obras delante del local no podemos abrir las ventanas y sin aire acondicionado era muy difícil atender a los clientes», señala. Incluso recuerda una situación llamativa en la que una clienta tuvo que iluminar con la linterna de su teléfono móvil la documentación necesaria para tramitar una reserva por la baja luminosidad de la sala. Desde la compañía eléctrica les trasladaron que estaban trabajando para solucionar la incidencia, mientras que otros comercios recibieron como explicación que las averías podían estar relacionadas con las altas temperaturas.
«Nadie dice nada»
La preocupación también se extiende entre los residentes de la zona. María Rosa Martínez, vecina de la avenida de Alicante, denuncia que además de los cortes eléctricos también se produjo una interrupción del suministro de agua el pasado martes por la mañana, igualmente sin comunicación previa. «Nadie nos ha avisado de nada y no sabemos qué está pasando», lamenta. Según explica, acudió a solicitar información a su compañía eléctrica, desde donde contactaron con el servicio de averías, aunque únicamente le trasladaron que el problema podía deberse a un fusible o a un cable averiado.
La vecina reconoce que muchos residentes han relacionado inicialmente las incidencias con las obras que se ejecutan en la avenida, aunque hasta el momento nadie les ha confirmado esa posibilidad. «Lo que más preocupa es no saber qué está pasando para poder tomar medidas, sobre todo por los alimentos que tenemos en la nevera o por si el problema vuelve a repetirse», expone a este diario.
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