La Oficina Independiente para la Conducta Policial (IOPC, en sus siglas en inglés) ha abierto una investigación este miércoles contra dos agentes implicados en la detención por error de Henry Nowak, el joven de Southampton apuñalado mortalmente por un hombre sij el pasado diciembre. El organismo, encargado de supervisar las denuncias contra las fuerzas policiales en Inglaterra y Gales, pretende aclarar si los agentes tuvieron una “conducta indebida grave” al dar credibilidad al relato del agresor, Vikrum Digwa, quien aseguró haber sido víctima de un ataque racista mientras Nowak yacía convaleciente en el suelo.
La investigación analizará si el elemento racial o religioso fue un factor determinante en la actuación de los agentes y si sus decisiones se vieron influidas por “suposiciones o prejuicios” relacionados con las “tensiones existentes en la comunidad” en aquel momento. “Las pruebas indican que ambos agentes —que fueron los primeros en llegar al lugar de los hechos a última hora de la tarde del 3 de diciembre de 2025— podrían haber infringido las normas de conducta profesional en materia de deberes y responsabilidades, uso de la fuerza y conducta deshonrosa”, ha señalado la IOPC a través de un comunicado.
“Esto se refiere a posibles fallos por parte de los agentes a la hora de reconocer que Henry necesitaba atención médica urgente, de actuar de inmediato después de que él dijera que había sido apuñalado y que no podía respirar, y a la decisión de detener y esposar a Henry en lugar de prestarle primeros auxilios de inmediato”. La IOPC también apunta a que uno de los agentes podría haber incumplido las normas relativas a la autoridad, el respeto y la cortesía, al restar importancia a las palabras y a los pedidos de auxilio de Nowak.
Hasta ahora, el organismo supervisor había tratado a los agentes como testigos, pero las reuniones mantenidas con los familiares de la víctima y la presentación de una queja formal lo han llevado a cambiar su posición. “Estamos obligados a revisar constantemente las pruebas obtenidas a lo largo de nuestras investigaciones y a evaluar cualquier indicio de posible conducta indebida por parte de los agentes implicados”, añade el comunicado.
Protestas en Southampton
La publicación del vídeo de la detención, grabado por las cámaras de los propios agentes, provocó varios días de protestas en Southampton a principios de junio. Agitadores de extrema derecha alentaron los disturbios a través de las redes sociales, mientras que el líder del partido ultra Reform UK, el populista Nigel Farage, acusó a las fuerzas policiales de utilizar una doble vara de medir y de dar un trato de favor a las minorías étnicas.
“Hay pruebas claras de que la confianza de la ciudadanía en el cuerpo policial puede haberse visto gravemente afectada por este incidente, y ese es un factor que debemos tener en cuenta a la hora de evaluar las pruebas”, ha explicado el organismo, que ha recordado, sin embargo, que el proceso interno no ha concluido y ha alertado de que puede no tener consecuencias para los investigados. La policía detuvo a Digwa esa misma noche tras comprobar que Nowak había sido apuñalado, mientras que los forenses concluyeron que, incluso si los agentes hubieran actuado con mayor rapidez, los servicios de emergencias no habrían podido hacer nada para salvar su vida.
El agresor fue condenado a cadena perpetua con un mínimo de 21 años en prisión por el asesinato, una pena que el Gobierno ha apelado al considerarla excesivamente indulgente. También está pendiente de otro juicio, junto a su padre y su hermano, por posesión de armas.
Suscríbete para seguir leyendo














