Aunque aún no se ha recibido el dinero de ninguna cláusula, será importantes las salidas en la plantilla del primer equipo masculino del Valencia Basket, con el adiós de Jean Montero, Brancou Badio, Sergio de Larrea, Braxton Key, Darius Thompson y a la espera de conocer la decisión definitiva de Jaime Pradilla o la confirmación de la renovación de Kameron Taylor.
Una operación salida que, antes los clausulazos previstos, va más rápida que la operación llegada, aunque ello no quita que el club quiera afrontar con ambición la reconstrucción de la plantilla campeona de la Liga Endesa. De hecho, está previsto un nuevo aumento de presupuesto que debe permitir cerrar una plantilla potente, con los fichajes de TJ Shorts y de Gonzalo Corbalán como los primeros previstos, ambos atados con el visto bueno de Pedro Martínez antes de comunicar su próxima marcha al Real Madrid.
Un aumento de presupuesto que ya estaba previsto antes incluso de conocer el ingreso extra que supondrá el pago de varias cláusulas y que hará que el club supere el total de los 35 millones de euros de la presente temporada, en el que el coste neto del primer equipo masculino era de algo menos de 9,5 millones netos.
Omari Moore, uno de los jugadores renovados que seguirán la próxima temporada. / acb Photo / Aitor Arrizabalaga
Con ello, el Valencia BC está decidido a ser ambicioso pero sin hacer locuras fuera de mercado, en busca de jugadores de nivel que puedan crecer de taronja y se adapten también a un estilo de juego atractivo que se quiere mantener y por el que, entre otros, aspectos, se apostó por el regreso de Pedro Martínez hace dos temporadas.
Franquicia de Euroliga
El crecimiento del club, sin embargo, no se reflejará solo en una cuestión presupuestaria, ya que el Valencia Basket ha empezado ya las negociaciones con la Euroliga para lograr ser una de las nuevas franquicias de la competición (hay 17 solicitudes de clubes) a partir de la temporada 2027-28. A falta de concretar la cantidad que tendrá que desembolsar el club taronja, todo indica que quedará fijada entre los 40 y los 50 millones de euros, en una inversión que estabilizará al club en la mejor competición europea, de la que será partícipe además de los beneficios.
Un punto de inflexión para seguir luchando a nivel deportivo y económico en la Euroliga y con el plus añadido de facilitar el acceso a determinados jugadores a los que solo se puede fichar con el aval de estar en la máxima competición europea.














