La jueza de Martorell Raquel Nieto, que investiga la muerte de Isak Andic, el fundador de Mango, ocurrida el 14 de diciembre de 2024 al caer desde un barranco en un sendero de Montserrat, ha acordado hacer una copia (técnicamente se llama volcado) del teléfono móvil de la viuda del magnate de la moda, Estefanía Knuth, y de los dos excursionistas que auxiliaron ese día a Jonathan Andic, al que se está investigando por el presunto homicidio de su padre, según las fuentes consultadas por EL PERIÓDICO.
Con esta información se podrá aclarar varios extremos sobre lo que ocurrió ese 14 de diciembre. Respecto a los excursionistas se podrá saber la localización y la ruta que hicieron y si efectuaron, como parece ser, alguna llamada a emergencias. El teléfono de la pareja de Isak Andic también es importante, pues tras la caída de su marido por el barranco, Jonathan le hizo una llamada telefónica en el que le comunicaba lo que le había ocurrido a su padre. No se descarta que se analicen también los mensajes cruzados entre Estefanía Knuth, que ha declarado ante la jueza durante dos horas y cuarto, y el empresario fallecido.
Knuth ha declarado este martes como testigo durante dos horas y cuarto. Fue ella precisamente la que relató en su declaración ante los Mossos la mala relación que durante un tiempo mantuvo Andic con su primogénito, aunque esta circunstancia ha quedado posteriormente acreditada en los mensajes cruzados entre padre e hijo y en los remitidos a la terapeuta que trataba a la familia, según fuentes de la investigación. Así que la citación de la viuda de Andic, solicitada por la fiscal Teresa Yoldi, era para que explicara de forma detallada en que consistía esa mala relación.
El día en que ocurrieron los hechos, Estefanía Knuth se quedó en un aparcamiento cercano al sendero donde se cayó su pareja para que Jonathan y el empresario pudieran hablar tranquilamente sobre sus diferencias. Las pesquisas apuntan a un conflicto entre padre e hijo porque el segundo quería que su progenitor le adelantara parte de una herencia para emprender un negocio de forma independiente. Al parecer, Jonathan, al final, desistió.
La herencia
Tras la muerte de su marido, Estefanía Knuth no estuvo de acuerdo con la parte de la herencia que le correspondió. De hecho, la mujer habría estado tratando de pactar con los tres hijos del fundador de Mango, sus herederos, una cantidad más conveniente para ella y superior a la estipulada. En el testamento de Isak Andic figuraba que su voluntad era que la herencia se repartiese a partes iguales entre sus tres hijos —Jonathan, Sarah y Judith— y que determinadas personas recibieran otra parte del legado. Lo primero equivale a todo su patrimonio —la empresa Mango, barcos, obras de arte, inmuebles y también sus deudas—, mientras que lo segundo es una cantidad específica destinada a las personas que libremente eligió el fallecido. Knuth se encuentra entre estas personas.
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