Croacia-Ghana arrancó con ambos clasificados para los dieciseisavos y acabó de la misma forma, aunque con el orden inverso porque los balcánicos fueron capaces de imponerse a los africanos gracias a los goles de Sucic y Vlasic. El conjuto que dirige Dalic echó mano del oficio de futbolistas como Modric o Perisic y la energía de jugadores como los goleadores para ganar un partido les da el pase para los dieciseisavos como segundos de grupo, mientras que los de Queiroz lo hacen como terceros.
Balcánicos y africanos salieron a estudiarse, a mirarse fijamente, sin ganas de dañarse, simplemente observarse de forma mútua. El balón cambiaba de bando continuamente y merodeaba solo el centro del campo. A ambos, porque así era, les valía el empate porque Ghana ya estaba clasificacada antes de arrancar el partido y, con un punto, Croacia accedía a dieciseisavos.
Poco a poco, sin embargo, la necesidad se convirtió en virtud para el conjunto de Dalic, que sin hacer un gran fútbol, sí empezó a inquietar el área de Asare. Algún centro lateral y, sobre todo, la primera gran ocasión del partido. La primera, de hecho. Un disparo desde la frontal de Vlasic que se estrelló en la base del palo de la portería ghanesa. Hubo que esperar al minuto 17 para dar sensación de peligro.
Croacia y Ghana se enfrentaron en el tercer partido del Grupo L del Mundial 2026 / EFE
Poco después, Pongracic remató de cabeza una falta servida por Modric. Habían pasado 25 minutos y Ghana ni siquiera sabía qué aspecto tenía Livakovic, aburrido en su área. Croacia, mientras, iba creciéndose hasta que apareció Sucic. El futbolista del Inter imitó el disparo de Vlasic, pero con mayor puntería porque besó la red. En ese momento, Croacia era primero de grupo y Ghana pasaba a la tercera plaza.
Quizá por ello empezó a apretar algo y, a cinco para el descanso, Semenyo tuvo la primera oportunidad para los africanos, un disparo cruzado que se marchó a escasos centrímetros de la meta croata. El bagaje del equipo que dirige Carlos Queiroz había sido insuficiente en el primer tiempo. Los balcánicos, por su parte, seguían apretando en busca del segundo cuando Fischer, colegiado canadiense, dijo basta tras tres minutos de añadido.
Fatawu cambia el partido
Fatawu entró por Owusu (también lo hizo Adjetey por Oppong) y lo primero que hizo fue disparar ligeramente alto. Fue la carta de presentación de Ghana en una segunda mitad que las Estrellas Negras arrancaron con ganas hacer algo más que antes del descanso. Lo segundo que hizo Fatawu fue un centro que merecía remate y no lo encontró. Lo tercero, robar un balón a Kovacic y generar una ocasión para Semenyo. ¿Qué hacía Fatawu en el banquillo?

Luka Modric, en el Croacia-Ghana del tercer partido del Grupo L del Mundial 2026 / EFE
Lo cierto es que el partido era otro y Ghana apretaba en busca del empate. La pasividad del primer tiempo era historia y antes del minuto 60 ya había hecho méritos para igualar el marcador. Pero esto es fútbol y la meritocracia, hablando de resultados, no existe. Por eso nos apasiona. El gol estaba al caer y cayó, y aunque fue anulado por fuera de juego, el VAR rectificó porque Lukassen estaba en una clarísima posición reglamentaria y no existía fuera de juego posicional de Sibo porque no influyó en la jugada. Ghana pasaba a ser segunda de grupo; Croacia, tercera. Otro gol de los africanos podía dejarles fuera del Mundial.
La respuesta fue un disparo durísimo de Pasalic que detuvo, a mano cambiada, de forma espectacular, con una estirada extraordinaria, Asare, que envió a córner. Nada pudo hacer ante el remate de cabeza de Vlasic, que la puso pegada al palo tras el servicio de esquina. Todo volvía, para Croacia, a su cauce. Y así acabó un partido bello, disputado, con tramos diversos en los que el fútbol ganó.















