El puente sobre el río Sella en Ribadesella recuperó este viernes la circulación en ambos sentidos, una tregua estival que el Ministerio de Transportes ha dispuesto para compatibilizar los trabajos de rehabilitación con la movilidad durante los meses de mayor afluencia turística.
Sin embargo, el alivio que supone para vecinos y visitantes la retirada del semáforo y del corte alternativo de carril no disipa el malestar que genera la anunciada restricción total al tráfico rodado durante quince semanas, una medida que, según el alcalde, Paulo García, sigue envuelta en una opacidad informativa que el regidor califica de «falta de respeto institucional». Nada se sabe de cuándo llegará ese cierre.
Las obras de rehabilitación del puente sobre la ría del Sella, construido originalmente en 1865 y reconstruido tras la Guerra Civil en 1940, acumulan un historial de retrasos que han llevado la inversión hasta los 7,74 millones de euros. Iniciados en marzo de 2023 y retomadas en junio de 2025 tras una larga interrupción nunca explicada, los trabajos han alterado la movilidad diaria entre las dos orillas del Sella.
«Las obras afectan negativamente»
El cierre total, que inicialmente se anunció para el 15 de septiembre del año pasado y que provocó un fuerte rechazo vecinal, no llegó a materializarse, y el Ministerio ha ido posponiendo la fecha, sin que el Ayuntamiento haya recibido una confirmación definitiva. García espera que no sea en septiembre, cuando aún hay mucha afluencia turística. «Espero que sea a partir de octubre», añadió.
Paulo García en el Ayuntamiento de Ribadesella. / LNE
«Las obras están afectando negativamente a los riosellanos, porque no se está cumpliendo lo que se dijo desde un primer momento y lo que recogía el proyecto: que se iba a dejar siempre un carril abierto, en vez de hacer un cierre total de 15 semanas», sostiene el alcalde, Paulo García (PP).
Recuerda que el corte total se anunció primero para septiembre de 2025, después para febrero, «y ahora no se sabe». Una incertidumbre que afecta directamente a las cientos de personas que cruzan a diario el único paso rodado que conecta las dos zonas de la villa y por el que discurre la N-632.
Demandas del Ayuntamiento
El Ayuntamiento trasladó en su momento al Ministerio una serie de demandas para mitigar el impacto de las obras. Entre ellas, la instalación de semáforos en los pasos de peatones. También solicitó que los trabajos se desarrollen al menos en dos turnos diarios para acelerar la ejecución. «Ponen la disculpa de las mareas, pero en el siglo XXI hay técnicas para afrontar esta obra sin tener que estar influenciada por ellas», añade.
La apertura del puente durante el verano fue otra de las peticiones del equipo de gobierno, pero desde el 15 de junio. «No se nos contestó. Se nos dijo que no se sabía cuándo se iba a abrir», lamenta García, que recibió la confirmación esta misma semana a través de una nota de prensa. La comunicación con la Delegación del Gobierno es, en su opinión, insuficiente. «A cuentagotas», resume.
Gestión de las emergencias
El Alcalde asegura que solicitó ser informado de los cierres puntuales al menos con una semana de antelación, pero la información llega «un día antes, dos, como mucho tres». Y añade una queja recurrente: «Cuando nos avisan, en el 99% de las ocasiones el PSOE local ya tiene el anuncio colgado en sus redes».
Uno de los episodios que más preocupa al Ayuntamiento es la gestión de las emergencias durante los cortes totales. García relata que hace unos meses se produjo un accidente y la ambulancia tuvo que esperar porque el protocolo habilitado para estos casos no funcionó. «Se habló con la empresa para que habilitara uno de los carriles y dijeron que tardaba más en quitar la maquinaria que dar toda la vuelta por la autovía. La ambulancia tuvo que dar para atrás», recuerda.
El equipo de gobierno había solicitado que se dispusiera una ambulancia durante los cierres totales, una petición que tampoco ha sido atendida. Ante esa ausencia, el Ayuntamiento ha movilizado a un médico y un enfermero, voluntarios de Protección Civil, «con una furgoneta que no está medicalizada».
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