El dinero puede romper familias. Es el caso de Pello, quien transfirió 180.000 euros a su cuñado Juan «para que este los invirtiera en una empresa de trading», dedicada a la inversión y compraventa de activos financieros. Catorce años después, sigue reclamando 50.000 euros, cantidad que «desconoce si la ha perdido en la inversión o si se la ha quedado su familiar».
El juicio contra Juan se celebró el pasado martes en la Audiencia de Madrid. La Fiscalía le pide tres años de prisión y lo acusa de apropiación indebida.
Trading e inversión
En una reunión familiar en San Sebastián (País Vasco), Pello, víctima de los hechos y cuñado del acusado, dio la noticia a su familia de que «iba a recibir una notable suma de dinero» de parte de su empresa, un total de 180.000 euros.
Es entonces cuando Juan, el ahora acusado, ofrece a su cuñado «invertir esos 180.000 euros en una empresa estadounidense especializada en trading e inversión». Él «invertía a título particular en startup y acciones bancarias, todo por su cuenta», declaró la víctima ante el tribunal de la Audiencia de Madrid.
«Riesgo mínimo»
Desde el principio, Juan aseguró al marido de su hermana que «obtendría una mayor rentabilidad que en un banco corriente, que el riesgo era mínimo y que podría sacar el dinero cuando quisiera», según la declaración de Pello.
Con el objetivo de obtener rédito de esta suma de dinero, en torno al «siete u ocho por ciento por operaciones de cambio de divisas», ambos decidieron comenzar estas operaciones.
Plena confianza
El 27 de agosto de 2012, Pello realizó la primera transferencia a su cuñado, de 50.000 euros. En todo momento «siguiendo sus instrucciones» y «depositando toda su confianza en él», ya que este «desconocía por completo» el mundo del trading y las inversiones.
Posteriormente, en octubre, noviembre y enero de ese año hizo otros tres traspasos, de 50.000 euros los dos primeros y 30.000 euros el último. En total.180.000 euros.
«Nunca lo recibí»
Un año después, Pello reclamó los 180.000 euros a su cuñado porque «iba a realizar unas obras en casa». Entonces, Juan le aconsejó «retirar el dinero en cantidades menores a 50.000 euros», para «evitar problemas fiscales».
Tras un par de meses, solo le devolvió 130.000 euros, no así los 50.000 restantes, cantidad que Pello nunca recibió a pesar de su insistencia. El acusado aseguró que «nunca había recibido esa cantidad», por «un error de la empresa de trading».
«Invertí su dinero»
«No sé donde está mi dinero, no sé si lo ha perdido en inversiones o se lo ha quedado», aseguró Pello en su declaración.
Además, el hombre insiste en que «solo el acusado tenía acceso a la cuenta donde se realizaban las inversiones, solo él podía realizar operaciones y en ningún momento comunicaba a su cuñado del saldo o balance de las inversiones».
Fuente: El Periódico











