Una delegación del régimen talibán ha viajado este martes a Bruselas para participar en una reunión técnica con representantes de la Comisión Europea y quince gobiernos del bloque, en la que han debatido cómo acelerar las deportaciones de vuelta a Afganistán de ciudadanos que residen en territorio comunitario de manera irregular.
En 2025, un grupo de veinte pidió a la Comisión que estableciera contacto con los talibanes para acelerar las deportaciones a Afganistán. Este martes, una delegación de representantes del régimen talibán se ha reunido con representantes del Ejecutivo comunitario y quince países liderados por Suecia para hablar de «retornos y readmisión» de ciudadanos afganos.
El portavoz del Ejecutivo comunitario, Markus Lammert, ha confirmado que «los contactos con representantes de las autoridades de facto de Afganistán se han mantenido durante algún tiempo«. De hecho, la primera reunión tuvo lugar en Kabul en enero y desde entonces, la Comisión trabajaba en un segundo encuentro en Bruselas. Lammert ha matizado que esos contactos no implican que la UE reconozca el gobierno talibán como legítimo.
Según la Comisión, el encuentro «a nivel técnico» se ha centrado en cuestiones «logísticas». En particular, según un portavoz comunitario, las conversaciones han versado sobre la identificación de las personas que podrían ser deportadas, la expedición de los documentos de viaje necesarios y las condiciones de retorno. También han insistido en que la reunión se ha centrado en personas que «han cometido delitos graves y representan una amenaza para la seguridad».
Acelerar las deportaciones
En los últimos tres años, 41.205 afganos recibieron una orden de expulsión de territorio europeo, según cifras de Eurostat. Los datos sobre cuántas de estas personas son consideradas un riesgo para la seguridad nacional o han cometido delitos graves, sin embargo, no son públicos. En el mismo periodo de tiempo, 1.115 personas fueron deportadas a Afganistán.
En la práctica, la Comisión facilitará los contactos entre los talibanes y los gobiernos europeos, pero la ejecución de las deportaciones es competencia exclusiva de las autoridades nacionales. «No son la Comisión ni la UE quienes deciden si una persona puede ser devuelta y adónde», ha matizado Lammert.
Preguntado por si las deportaciones podrían extenderse a personas que residen de manera irregular en la UE pero no han cometido delitos, el portavoz ha evitado pronunciarse, insistiendo en que esa decisión corresponde a los gobiernos. Sobre qué recibirán los talibanes a cambio, Lammert ha dicho que se trata de «contactos técnicos» y «no hay ninguna oferta».
Críticas contra la decisión
Es la primera vez desde la vuelta de los talibanes al poder en 2021 que una reunión de este nivel tiene lugar en Bruselas. En los últimos años, el bloque ha impuesto sanciones a altos cargos del régimen. Además, las violaciones de derechos humanos en Afganistán se han disparado, sobre todo contra las mujeres. Las mujeres tienen prohibido moverse por el espacio público sin un ‘guardián’, acceder a la educación secundaria y superior e incluso hablar.
«Invitar a los talibanes a Europa es un grave error», ha denunciado un grupo de eurodiputados verdes, de la izquierda y socialistas, en una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro belga, Bart de Wever. En la misiva, advierten de que aunque se trate de «contactos técnicos», estos contribuyen a dar «legitimidad» y «reconocimiento internacional» al régimen.
Además, denuncian que facilitar las deportaciones a Afganistán establece «un peligroso precedente», al tratarse de un régimen que vulnera los derechos humanos. En un comunicado publicado en redes sociales, la organización Human Rights Watch ha dicho que la UE pone en riesgo su credibilidad al condenar los abusos en el país al tiempo que colabora con sus autoridades.
«Cualquier interacción con los talibanes debe priorizar proteger los derechos humanos y la rendición de cuentas, no deportar a personas en riesgo allí», ha dicho la investigadora de la organización Freshta Abbasi. También Amnistía Internacional ha pedido que se cese cualquier tipo de cooperación. «Cualquier colaboración de la UE en materia de deportaciones con Afganistán es imprudente, peligrosa e ignora las propias obligaciones legales de la UE», ha dicho la directora de la oficina europea de la organización, Eve Geddie.
El encuentro llega apenas unos días después de que el Parlamento Europeo haya dado el visto bueno al nuevo reglamento de retornos. Las nuevas normas europeas permitirán a personas sin derecho a residir en la UE a centros de deportación fuera del territorio comunitario. También entró en vigor hace unas semanas el nuevo pacto migratorio que endurece las condiciones para acceder al asilo en Europa.
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