Hace solo dos décadas, mencionar la puesta en marcha de un proceso electoral en las cámaras de comercio canarias era sinónimo de ver puñales volar en todas direcciones. Hoy, en cambio, la paz empresarial abarca a todo el Archipiélago. Ni en una sola de la cuatro instituciones es necesario colocar las urnas para conformar los plenarios que las regirán durante los próximos cuatro años. Este lunes, Luis Padrón, ha sido reelegido presidente en la de Gran Canaria; el jueves le seguirá la de Lanzarote y el próximo 3 de julio, las de Santa Cruz de Tenerife y Fuerteventura.
El consenso se explica por la pérdida de poder económico de las cámaras desde que en 2010 las grandes empresas españolas, en plena crisis económica, exigieron al entonces presidente del país -José Luis Rodríguez Zapatero- el fin de la obligatoriedad del pago de las cuotas camerales. Pero también porque tras décadas de peleas intestinas que dejaron serias heridas, el empresariado ha entendido que de su unidad depende en buena parte que sus reivindicaciones se atiendan.
Deciden los plenarios
Santiago Sesé (Santa Cruz de Tenerife), José Valle (Lanzarote y La Graciosa) y Juan Jesús Rodríguez mar ichal (Fuerteventura) se mantendrán en sus cargos durante los próximos cuatro años. Salvo sorpresa mayúscula, ya que son los integrantes del pleno -42 en el caso de la provincial tinerfeña y 24 en cada una de las restantes- quienes deciden al respecto. Seguirán así los pasos de Padrón, que ha contado con el apoyo unánime de los 60 camerales que componen la institución grancanaria.
Del total, 40 son los representantes de las empresas que han concurrido por sus respectivos grupos -todas en candidatura única, de ahí la ausencia de urnas- diez en representación de la Confederación Canaria de Empresarios y los diez restantes, representan a mercantiles que realizan una aportación económica voluntaria. Estas últimas son: IFA Canarias (Grupo Lopesan), Clínica de Urgencia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Satocan, Inetel, Dinosol, Clínica San Roque, Arimotor Gestión, Astilleros Canarios, Binter Canarias y Grupo Martinón–Grumasa.
Cuatro incorporaciones
Las cuatro últimas son nuevas incorporaciones, lo que supone oxígeno añadido para la Cámara de Comercio de Gran Canaria. Cuando se decretó el final de la obligatoriedad del pago de las cuotas camerales y se generó una nueva ley de cámaras se articuló el capítulo de las aportaciones voluntarias como una vía por la que aminorar la pérdida de ingresos. Las diez plazas que el pleno grancanario tiene habilitadas para quienes se rascan el bolsillo están ahora ocupadas.
Este incremento de la participación la ha interpretado el reelegido presidente como un signo de «la confianza y el compromiso del tejido empresarial» con la institución que, recordó, defiende y promueve «los intereses generales» de los negocios que conforman el tejido productivo de la Isla.
También las vicepresidencias
Con la presencia del viceconsejero de Industria, Comercio y Consumo del Gobierno de Canarias, Felipe Afonso El Jaber -la comunidad autónoma es el órgano tutelante de las cámaras-, también se constituyó el comité ejecutivo, órgano de gobierno. Junto a Padrón, también se mantienen como vicepresidentes Juan Acosta (Cadena Acosta), Salud Gil (Satocan) y Santiago de Armas (Maspalomas Resort, Lopesan). Repite como tesorero Cristóbal Castro (Focan).
Luis Padrón dio por superado el trance que obligó a reducir a un tercio los medios humanos de la Cámara de Gran Canaria durante la pasada década y por abierta una «nueva etapa». En su opinión, la institución que preside exhibe «fortaleza institucional, económica y patrimonial», objetivo que se marcó cuando tomó el mando hace ahora cuatro años. “El propósito de la Cámara continúa siendo promover la actividad económica de Gran Canaria desde una visión integradora y al servicio de todos los sectores productivos de la Isla”, ha afirmado.
Retos presentes y futuros
En su discurso de agradecimiento, el reelegido presidente ha reconocido la existencia de «indicadores positivos» en las economías canaria y española. No obstante, ha instado a «avanzar hacia una normativa más favorable a la actividad empresarial» con el fin de impedir que la inevitable desaceleración se convierta en un problema. Además, ha señalado al absentismo laboral, la excesiva burocracia y la escasa productividad, caballos de batalla de la actividad empresarial, como problemas a sofocar a la mayor brevedad.
Siempre desde el diálogo y la colaboración entre las administraciones públicas, las empresas, los trabajadores y las organizaciones representativas. Solo de esa toma de contacto puede partir un futuro sólido, en opinión de Padrón. Es esa misma actitud y la «gestión rigurosa» las que han permitido a la institución que preside reinventarse sin dejar de ocupar un lugar de relevancia en la escena económica del Archipiélago.
Competitividad
“Durante este segundo mandato, la institución continuará impulsando la competitividad, la internacionalización, la innovación y la generación de oportunidades”, ha asegurado el presidente de la Cámara de Comercio de Gran Canaria. La institución ha señalado en un comunicado que el proceso completado este lunes da paso a una etapa orientada a reforzar la voz de las empresas y a consolidarse como un aliado esencial para el progreso económico y social de la Isla.
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