“Cuando los niños vuelven a cruzar el puente que se llevó la DANA, dejan atrás los problemas”

Las claves

Generado con IA

El puente que conectaba el colegio Juan XXIII con Torrent fue destruido por la DANA, dejando al centro educativo aislado durante más de un año.

La reapertura del puente en enero de 2026 permitió recuperar la normalidad en el acceso al colegio y en la vida diaria del barrio del Xenillet.

Antes de la reconstrucción, los alumnos tenían que hacer un trayecto de más de 45 minutos en autobús, que ahora se ha reducido a un paseo de 10 minutos.

El nuevo puente es más robusto y alto, y su presencia simboliza la recuperación tras la catástrofe, aunque siguen los trabajos para prevenir futuras inundaciones.

Durante más de un año, el puente que conectaba el colegio Juan XXIII con el municipio de Torrent fue el gran ausente. La DANA se lo llevó por delante en cuestión de horas y dejó al centro educativo aislado, alterando la rutina de alumnos, familias y profesores.

Aunque el edificio apenas sufrió daños directos, los problemas de acceso al colegio convirtieron el día a día de las familias en un desafío que se prolongó mucho más de lo que nadie imaginaba.

La inauguración del nuevo puente, en enero de 2026, marcó un antes y un después para todo el barrio del Xenillet de Torrent. Con su reapertura, el colegio pudo volver a conectar plenamente con el municipio y recuperar una normalidad que había quedado interrumpida desde el paso de la riada.

Descubre el resto de la historia

Capítulo 2 (3): Vuelta a la normalidad


Capítulo 2 (3): Vuelta a la normalidad

Descubre el resto de la historia

Las imágenes que dejó la catástrofe siguen muy presentes en la memoria colectiva. Carreteras cortadas, infraestructuras destruidas y municipios incomunicados forman parte de un episodio que marcó a todo el país.

La ausencia del puente recordó durante meses la fuerza destructiva del agua, pero su reaparición lo ha convertido hoy en el símbolo de una recuperación largamente esperada. “Con el puente recién inaugurado los niños ya pueden volver a cruzar y a tener una normalidad”, asegura Germán Palomino, director del colegio.

Además, continúa, “cuando cruzan esa pasarela y vienen al colegio, de alguna manera dejan atrás los problemas y los conflictos”.

“Con el puente los niños ya pueden volver a cruzar y a tener una normalidad”

Germán Palomino, director del colegio Juan XXIII

Hoy, con el nuevo puente en funcionamiento, la escena es muy diferente. Los alumnos vuelven a cruzar cada día el acceso al colegio con normalidad. Lo que hace unos meses era un trayecto en autobús de más de 45 minutos, ahora vuelve a ser un paseo de apenas 10 minutos.

Aunque “todavía hay muchísimo trabajo por hacer, porque están acondicionando el barranco para evitar futuras inundaciones, el puente desde luego ahora es más robusto y más alto”, añade con optimismo.

Fuente