Los pueblos de Galicia donde Netflix rueda el final de Machos Alfa ya tienen un papel clave en la serie
Los pueblos de Galicia donde Netflix rueda el final de Machos Alfa forman parte de la recta final de una producción que ha conseguido consolidarse entre las ficciones españolas más populares de la plataforma. La serie creada por Alberto y Laura Caballero afronta su despedida definitiva con una temporada que promete combinar humor, conflictos personales y nuevos escenarios alejados de las grandes ciudades.
Netflix ha apostado en esta ocasión por algunos de los rincones más reconocibles del Camino Francés. La decisión no solo aporta valor visual a los episodios, sino que también sitúa el foco sobre una zona que cada año atrae a miles de peregrinos procedentes de todo el mundo.
La producción eligió dos localidades lucenses con una fuerte identidad histórica y cultural. Ambas comparten su vínculo con el Camino de Santiago y destacan por conservar un importante patrimonio monumental que ahora también quedará inmortalizado en la pequeña pantalla.
Portomarín, la villa que renació piedra a piedra
El primero de los municipios seleccionados para el rodaje es Portomarín. Esta localidad es una de las paradas más conocidas del Camino Francés y posee una historia singular que la diferencia de otros pueblos gallegos.
El antiguo núcleo urbano quedó bajo las aguas tras la construcción del embalse de Belesar. Antes de la inundación, algunos de sus edificios más importantes fueron desmontados y trasladados piedra a piedra a una nueva ubicación situada en una zona más elevada.
Una llegada que pone a prueba a los peregrinos
Quienes llegan a Portomarín desde el Camino de Santiago se encuentran con una de las imágenes más características de la ruta. Una gran escalinata de piedra conduce al centro de la localidad y se ha convertido en una de las fotografías más repetidas por los caminantes.
En esta zona también se encuentra la Capilla de las Nieves, uno de los elementos patrimoniales más reconocibles del municipio. La combinación de arquitectura histórica y entorno natural ofrece un escenario especialmente atractivo para cualquier producción audiovisual.
La iglesia que domina el corazón del municipio
El principal monumento de Portomarín es la Iglesia de San Nicolás. Su aspecto de fortaleza llama la atención desde cualquier punto del casco urbano. El edificio destaca por su origen medieval, por su imponente estructura defensiva y por un rosetón románico que constituye uno de sus elementos más admirados.
Otro de los puntos imprescindibles es el Mirador de San Pedro. Desde allí se obtienen algunas de las mejores panorámicas del río Miño y del actual asentamiento urbano, una imagen que resume la transformación histórica experimentada por la localidad.
Palas de Rei y su legado medieval frente a las cámaras
Tras su paso por Portomarín, el equipo de la serie trasladó el rodaje hasta Palas de Rei. Este municipio constituye otra de las etapas fundamentales para quienes recorren el Camino Francés rumbo a Santiago de Compostela.
La localidad reúne patrimonio histórico, naturaleza y tradición gastronómica. Todos estos elementos han convertido a la zona en un escenario especialmente atractivo para el desenlace de la ficción.
El Castillo de Pambre, la gran joya del rodaje
Uno de los espacios que más interés ha generado es el Castillo de Pambre. Esta fortaleza del siglo XIV está considerada una de las construcciones medievales mejor conservadas de Galicia y posee la catalogación de Bien de Interés Cultural.
Durante los trabajos de grabación, el recinto acogió parte de la actividad del equipo técnico y artístico. Habitualmente, el castillo es uno de los lugares más visitados de la comarca gracias a su valor histórico y arquitectónico.
Sus murallas, torres y espacios interiores ofrecen una ambientación que encaja perfectamente con la riqueza visual que busca la producción para sus episodios finales.
Naturaleza, patrimonio y tradición en el Camino Francés
Más allá del castillo, Palas de Rei cuenta con otros lugares de gran interés. Entre ellos destacan los Torrentes del Mácara, un enclave natural formado por rápidos, cascadas y pequeñas pozas que atraen a senderistas y amantes del paisaje gallego.
También sobresale la Iglesia de San Salvador de Vilar de Donas, uno de los mejores ejemplos del románico gallego. Declarada Monumento Histórico-Artístico, conserva valiosos frescos góticos y una estructura arquitectónica que sorprende a quienes la visitan.
El municipio forma parte además de la comarca de A Ulloa, una zona ampliamente reconocida por la producción del queso Arzúa-Ulloa, uno de los productos gastronómicos más representativos de Galicia.
Por qué Netflix ha elegido esta zona del Camino de Santiago
La elección de estos escenarios responde a varios factores. El Camino Francés combina patrimonio histórico, paisajes naturales y una identidad cultural muy marcada. Todo ello permite enriquecer visualmente la narrativa de una serie que afronta su despedida definitiva.
La presencia de peregrinos, iglesias medievales, fortalezas históricas y entornos rurales aporta una atmósfera diferente respecto a temporadas anteriores. Además, la repercusión de una producción internacional puede impulsar todavía más la visibilidad turística de ambos municipios.
Los responsables de la serie buscan cerrar la historia de sus protagonistas en un contexto que aporte nuevas experiencias y situaciones narrativas. Galicia ofrece precisamente ese equilibrio entre tradición, naturaleza y autenticidad.
Con el estreno fijado para agosto, la expectación crece entre los seguidores de la ficción. Mientras tanto, los pueblos de Galicia donde Netflix rueda el final de Machos Alfa continúan atrayendo la atención de visitantes, curiosos y aficionados a la serie que quieren descubrir de primera mano los escenarios elegidos para uno de los desenlaces más esperados de la televisión española.















