El Mundial de fútbol es mucho más que un evento deportivo; es una gigantesca maquinaria económica que genera un negocio de miles de millones. Durante un análisis en el programa ‘La Linterna’ de COPE, varios expertos han desgranado las cifras de un torneo que se ha convertido en uno de los acontecimientos que más dinero genera, solo superado por los Juegos Olímpicos. Según el economista Iván Cabeza, profesor de la Universidad de Barcelona, la FIFA ingresará en esta edición casi 13.000 millones de euros, una cifra que evidencia la magnitud de un negocio donde el espectador y las marcas juegan un papel crucial.
Derechos de TV y publicidad: el modelo americano
La principal mina de oro para la FIFA son los derechos televisivos. Iván Cabeza ha señalado que «casi el 50%» de los ingresos totales proceden de la venta de los derechos audiovisuales, que no solo incluyen los partidos, sino todos los contenidos relacionados. El periodista Manolo Lama, desde Dallas, ha explicado cómo las cadenas americanas, como la Fox, han impuesto sus condiciones, llegando a conseguir los derechos por el mismo precio que el Mundial de Qatar alegando que una cita en invierno les era menos rentable televisivamente.
Este Mundial también ha importado un modelo de negocio muy americano: las pausas publicitarias en mitad del juego. Los «cooling break» o pausas de hidratación se han convertido en una excusa para insertar publicidad. «Es para meter publicidad», ha afirmado Lama, quien ha recordado que ahora se aplican sin importar la temperatura. Juan Cantón Molina, director general de la asociación de marketing de España, ha calificado esta estrategia como «un cambio de fondo», donde «cada parón se convierte en un activo comercial».
Cada parón se convierte en un activo comercial»
Entradas y falsificaciones: el negocio a pie de calle
Para los aficionados, el coste de vivir un Mundial es cada vez más elevado. Un seguidor desplazado a Estados Unidos ha relatado cómo una entrada que le costó 180 dólares se puede encontrar en la reventa por hasta 3.000 dólares. Manolo Lama ha corroborado esta situación, explicando la dificultad para entender la gestión de la FIFA: «Hay entradas que son auténticamente salvajadas y de repente hay entradas que dicen, no valen 50 dólares». A esto se suma el encarecimiento del día a día, con propinas obligatorias que alcanzan el 20%.
En paralelo, florece un mercado ilícito millonario. El jefe de la sección central de propiedad industrial de la UDEF, José Luis Gómez, ha detallado una reciente operación policial que se ha saldado con 95 detenidos y la intervención de más de 66.000 camisetas falsificadas. Según las estimaciones, el perjuicio a las marcas superaría los 7 millones de euros. Iván Cabeza ha añadido que las falsificaciones, los productos sin licencia y las entradas falsas en la reventa son las tres grandes vías de pérdida económica y de reputación para las marcas.
¿Quién gana realmente con el Mundial?
A pesar de las cifras astronómicas, los beneficios no se reparten por igual. El economista Iván Cabeza ha sido tajante al respecto: «El gran ganador en esta historia es la FIFA». Mientras la organización recauda 13.000 millones y solo paga unos 1.000 en premios, las ciudades anfitrionas obtienen un retorno más relativo. Aunque se benefician de la llegada de turistas con alto poder adquisitivo, también asumen costes de seguridad y limpieza, y el impacto económico real no siempre llega al ciudadano de a pie.
El gran ganador en esta historia es la FIFA»

Los jugadores de la selección española de fútbol antes de comenzar el partido de preparación para el Mundial que los combinados nacionales de España e Irak disputan este jueves en el estadio de Riazor
La clave para la rentabilidad de las sedes, según Cabeza, es que no requieran grandes inversiones en infraestructuras, como ocurre en este Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, donde los estadios ya estaban construidos. En estos casos, el principal beneficio para las ciudades es intangible: la reputación y la imagen de marca a nivel global. Para Juan Cantón Molina, la creciente importancia económica del fútbol es un hecho, y ha destacado que este deporte ya representa el 1,5% del PIB español, un peso similar al de la agricultura.










