El Kia EV2 se ha medido en el NAF Summer El Prix EV Test 2026, la prueba de autonomía real organizada en Noruega por la Federación Noruega del Automóvil y Motor, según la página oficial del NAF El Prix.
Sobre el papel, el EV2 apunta directamente al comprador que quiere un coche eléctrico principal, no solo un segundo vehículo urbano. Trabaja sobre una arquitectura de 400 V, anuncia carga rápida del 10 % al 80 % en 29 minutos para la batería pequeña y ofrece carga en corriente alterna de 11 kW o 22 kW. La pregunta incómoda era evidente: ¿aguanta igual de bien fuera del folleto?
La respuesta llegó en Oslo el 3 de junio: el Kia EV2 Standard Range recorrió 325 km en condiciones reales, con una batería de 42,2 kWh. Es decir, 17 km más que los 308 km de autonomía WLTP declarados para esa versión. Traducido a porcentaje, el resultado equivale al 105 % de su cifra homologada. Ahí está el golpe: entre compactos y modelos medios de cuatro y cinco plazas evaluados por NAF, el EV2 quedó como el mejor de su grupo por rendimiento real frente a la referencia WLTP.
Kia EV2 en el NAF Summer El Prix: 325 km reales y 42,2 kWh bajo lupa
El dato de consumo es el que termina de explicar el resultado. Kia comunica una media de 12,4 kWh/100 km para el EV2 Standard Range en la prueba estival. En un eléctrico compacto, bajar de 13 kWh/100 km en circulación real no es una cifra menor: significa que la batería pequeña no necesita esconderse detrás de una homologación optimista para resultar útil.
El contexto también importa. La prueba se celebró con carreteras secas y temperaturas entre 12 y 18 °C, un escenario mucho más favorable que el invierno noruego, pero suficientemente exigente para detectar coches con una gestión energética floja. El recorrido de NAF no busca una vuelta heroica a velocidad constante. La gracia está en comparar modelos bajo un protocolo común, en la misma jornada y con mediciones que los compradores pueden entender sin una hoja de cálculo.
El Long Range también pasa el examen, aunque con asterisco
La segunda lectura llega con el EV2 GT-Line Long Range. Kia lo llevó como prototipo, por eso sus resultados no entran en el informe final de NAF con el mismo rango que los vehículos de serie. Aun así, completó la ruta junto al programa oficial y bajo las mismas condiciones. Equipado con batería de 61,0 kWh y llantas de 19 pulgadas, alcanzó 428 km.
Ese registro supera los 418 km de autonomía objetivo WLTP que Kia maneja para esta configuración. En porcentaje, hablamos de algo más del 102 %. No es tan llamativo como el 105 % del Standard Range, pero sí deja una lectura útil: la eficiencia no parece depender solo de la versión básica con la rueda más favorable. Incluso con llanta grande y acabado GT-Line, el EV2 mantiene una desviación positiva.
- EV2 Standard Range: 42,2 kWh de batería, 325 km reales y 12,4 kWh/100 km.
- EV2 Long Range Prototype: 61,0 kWh de batería, 428 km reales y más del 102 % del objetivo WLTP.
- Condiciones: carreteras secas, salida en Oslo y temperatura ambiente de 12 a 18 °C.
- Limitación: el GT-Line Long Range era prototipo y queda fuera del informe final de NAF.
Por qué el 105 % frente al WLTP cuenta más que el número bruto
Un BMW iX3 o un gran SUV eléctrico con más de 100 kWh de batería pueden recorrer muchos más kilómetros. Eso no sorprende. La comparación interesante aquí no es “quién llega más lejos”, sino quién cumple mejor lo que promete. Por eso el EV2 tiene una lectura comercial potente: con una batería contenida, supera su dato WLTP en vez de quedarse corto cuando sale a carretera.
En el uso diario, esa diferencia cambia la percepción del coche. Un conductor que ve 308 km WLTP podría pensar en un eléctrico correcto para ciudad y alrededores. Pero si el coche es capaz de moverse en el entorno de los 325 km reales en una prueba independiente, el margen psicológico mejora. No convierte al EV2 en un rutero de gran batería, pero sí lo acerca a la idea de coche único para una familia que carga en casa y hace escapadas razonables.
La propia Kia resume el enfoque con una frase de Pablo Martínez Masip, vicepresidente de Producto, Marketing y Experiencia del Cliente de Kia Europe: “al superar el 105 % de su autonomía según el WLTP, el EV2 demuestra claramente una eficiencia y fiabilidad excepcionales”. La cita es corporativa, sí, pero el respaldo viene de una medición externa y eso le da más peso que una diapositiva de presentación.
Carga, baterías y producción: el EV2 no quiere ser solo eficiente
El Kia EV2 también juega otra carta: la de la infraestructura de uso. Las dos opciones de batería funcionan con arquitectura de 400 V. En condiciones óptimas, la carga rápida en corriente continua del 10 % al 80 % tarda 29 minutos en el Standard Range y unos 30 minutos en el Long Range. No son números de berlina eléctrica de 800 V, pero sí encajan con el segmento y con un coche pensado para precio contenido.
Hay otro detalle práctico: por primera vez en un Kia en el momento de su lanzamiento, el EV2 admite carga de CA tanto a 11 kW como a 22 kW. Esta última cifra no siempre aparece en eléctricos pequeños, y puede marcar diferencia en parkings públicos, hoteles o cargadores urbanos donde la corriente alterna sigue siendo la solución más habitual. Además, Kia Charge da acceso a más de un millón de puntos de carga en 27 países europeos, una cifra relevante para quien no quiere instalar seis aplicaciones antes de salir de viaje.
La producción también tiene lectura industrial. El EV2 es el segundo eléctrico específico de Kia fabricado en Kia AutoLand Slovakia, en Žilina. La versión Standard Range de 42,2 kWh ya está en producción, mientras que las variantes Long Range de 61,0 kWh y GT-Line empiezan su lanzamiento a partir de junio de 2026. Para Europa, fabricar cerca importa: reduce dependencia logística y permite ajustar el producto a uno de los segmentos con más volumen.
Qué significa frente a sus rivales compactos
El segmento B eléctrico se está llenando de propuestas con una idea común: coches de unos cuatro metros, baterías razonables y precio menos intimidante que el de los grandes SUV. En esa zona, la eficiencia pesa tanto como la pantalla central. Si un coche pequeño necesita demasiada batería para ofrecer una autonomía decente, sube el coste, sube el peso y se pierde parte del sentido del formato.
El EV2 parece ir por otro camino. Su resultado en Noruega indica que la versión de acceso no queda como una opción de compromiso. La batería de 42,2 kWh puede ser suficiente para muchos conductores si el consumo se mantiene bajo control. Y el Long Range añade margen para quien haga más carretera sin dispararse a capacidades propias de segmentos superiores.
También conviene no vender humo. El resultado del NAF Summer El Prix no garantiza que todos los usuarios vayan a repetir 325 km en autopista española a 120 km/h con calor, climatizador y maletero lleno. Ninguna prueba lo hace. Pero sí deja una señal fuerte: en condiciones reales, medidas junto a otros coches y con un protocolo independiente, el EV2 no solo cumplió su cifra WLTP. La superó.
El dato que Kia necesitaba antes de pelear por volumen
La clave del Kia EV2 no está en presumir de la mayor autonomía absoluta, sino en demostrar que una batería pequeña puede estar bien aprovechada. Eso es justo lo que busca el comprador que compara un eléctrico compacto: coste, carga, autonomía real y confianza. Si el coche promete 308 km y en una prueba independiente hace 325 km, la conversación cambia.
Para Kia, el resultado llega en un momento útil. El EV2 nace como el eléctrico más compacto de la marca y como una pieza central para ampliar ventas en Europa. No necesita parecer un coche de lujo. Necesita convencer a quien mira el precio, calcula trayectos semanales y pregunta cuánto tarda en cargar del 10 % al 80 %. En esa cuenta, los 42,2 kWh del Standard Range y los 29 minutos de carga rápida pesan casi tanto como los 325 km reales.
Por eso el NAF Summer El Prix tiene más valor que una cifra aislada. El EV2 ha enseñado que puede ser eficiente sin sobreactuar, que su versión básica no nace recortada y que el Long Range mantiene margen incluso con llanta de 19 pulgadas. No es una sentencia definitiva sobre el mercado, pero sí una tarjeta de presentación muy seria para un eléctrico compacto que quiere dejar de ser “el pequeño de Kia” y empezar a ser una opción principal de compra.
















