“El Papa es uno de los nuestros”. Con estas emocionadas palabras, el obispo de Tenerife, Eloy Santiago, puso el broche final a la visita apostólica de León XIV a la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna, la primera de un Pontífice a esta Iglesia bicentenaria. Sus palabras, pronunciadas ante más de 35.000 peregrinos congregados en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, fueron recibidas con una larga y cálida ovación.
En nombre del pueblo fiel de las islas de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, el obispo agradeció al Santo Padre una visita que definió como un momento de gracia para una Iglesia situada en el cruce de caminos entre Europa, América y África. Una Iglesia que, recogiendo las enseñanzas del Papa en la exhortación Dilexi Te, quiere ser “la Iglesia de las Bienaventuranzas”, con un lugar privilegiado para los pequeños y los pobres.
Eloy Santiago evocó también la figura de San José de Anchieta y la huella de los grandes santos nacidos en Canarias, con una referencia especial a San Pedro de San José de Betancur, el primer santo canario, nacido hace cuatro siglos en Tenerife y ejemplo de entrega a los pobres y a los enfermos. Su recuerdo despertó de nuevo el aplauso de los presentes.
El prelado tinerfeño mostró además una especial exquisitez al recuperar una antigua expresión del Concilio de Calcedonia, cuando los padres conciliares afirmaron tras escuchar la carta del Papa León Magno que “Pedro ha hablado por boca de León”. Una frase que, quince siglos después, resonó de nuevo para expresar cómo la Iglesia de Tenerife ha acogido las palabras de León XIV como sucesor del apóstol Pedro.
El obispo reiteró el compromiso de la diócesis con el deseo del Papa de una Iglesia que sea fermento de reconciliación, defensora de la dignidad humana, cercana a los migrantes y comprometida con el cuidado de la casa común, reflejada en la singular belleza volcánica y oceánica del archipiélago.
“Alzamos hoy la mirada con gratitud a Cristo para agradecer el don de su visita”, expresó finalmente Eloy Santiago antes de asegurar al Santo Padre el cariño del pueblo gomero, herreño, palmero y tinerfeño. “El Papa León XIV es también canario y en estas islas tendrá siempre su casa”, concluyó entre la ovación de miles de fieles.













