La Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) aprovechó su asamblea general para lanzar un mensaje claro a las administraciones: la comunidad afronta una etapa decisiva y necesita que la empresa recupere un papel protagonista en las estrategias de crecimiento económico y bienestar social. En un contexto marcado por la incertidumbre internacional, la transformación tecnológica y energética y la ralentización de la economía europea, el presidente de la organización, Juan Manuel Vieites, defendió la necesidad de reforzar la competitividad del tejido productivo gallego mediante más inversión, mejores infraestructuras y un entorno favorable para emprender.
La reunión, celebrada en Santiago, sirvió también para aprobar las cuentas de 2025 y el presupuesto de 2026, dotado con 1,56 millones de euros, además de realizar un balance de la actividad desarrollada por la patronal durante el último ejercicio. El acto de clausura contó con la participación de la alcaldesa compostelana, Goretti Sanmartín; la directora xeral de Traballo Autónomo e Economía Social de la Xunta, Marta Mariño; y el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco.
Energía, transporte e industria: los deberes pendientes de Galicia
Durante su intervención, Vieites advirtió de que la capacidad de Galicia para atraer proyectos industriales y generar empleo dependerá en gran medida de la disponibilidad de energía, de la modernización de las infraestructuras y de la agilidad administrativa.
El presidente de la CEG insistió en la necesidad de acelerar las inversiones en las redes eléctricas, impulsar el despliegue de las energías renovables y avanzar en proyectos estratégicos como el Corredor Atlántico, las conexiones ferroviarias de mercancías con los puertos gallegos, la alta velocidad con Portugal y la mejora de las principales vías de comunicación de la comunidad.
Vieites, en el centro, durante la asamblea celebrada en la sede de la CEG / cedida
A juicio del dirigente empresarial, la reindustrialización de Galicia pasa necesariamente por garantizar un suministro energético suficiente y por disponer de infraestructuras modernas que permitan a las empresas competir en igualdad de condiciones con otros territorios.
La patronal también reclamó un marco regulatorio más ágil y predecible que facilite la puesta en marcha de nuevos proyectos. En este sentido, defendió la simplificación de trámites y una mayor seguridad jurídica para empresas y emprendedores. La organización recuerda que Galicia mantiene una de las mayores tasas de actividad emprendedora de los últimos años y cuenta además con uno de los porcentajes más elevados de trabajadores autónomos de España.
La falta de trabajadores y el absentismo preocupan al empresariado
Otro de los asuntos que centró el debate de la asamblea fue la creciente dificultad para cubrir vacantes en numerosos sectores productivos. La CEG considera que la escasez de mano de obra y el aumento del absentismo laboral se han convertido en dos de los principales frenos para la competitividad empresarial.
Según los datos expuestos por la organización, el coste asociado a las incapacidades temporales por contingencias comunes superó los 1.770 millones de euros en Galicia, entre prestaciones y costes directos para las empresas, con un incremento superior al 123 % entre 2018 y 2025. Además, la duración media de las bajas laborales en la comunidad prácticamente duplica la media nacional.
Ante esta situación, la patronal apuesta por reforzar la coordinación entre administraciones, sistema sanitario, mutuas y empresas para agilizar la gestión de los procesos de incapacidad temporal y favorecer una reincorporación más rápida cuando las condiciones médicas lo permitan.
La CEG también puso el foco en las oportunidades que ofrece el nuevo ciclo de financiación europea para modernizar el tejido productivo gallego y reforzar sectores considerados estratégicos como la industria, la logística, la energía, la economía azul y la cooperación transfronteriza con Portugal.
De cara a los próximos meses, la organización empresarial avanzó la celebración de nuevas iniciativas destinadas a fortalecer la actividad económica, entre ellas el Foro Empresarial Bilateral Galicia-Cataluña, encuentros internacionales y jornadas centradas en industria, innovación, energía y competitividad.
En el cierre de su intervención, Vieites apeló a la colaboración entre empresas, administraciones y agentes sociales para afrontar los desafíos económicos de los próximos años. «Las empresas gallegas están preparadas para seguir invirtiendo, innovando y creando empleo, pero necesitan un entorno que acompañe», señaló, reivindicando que el crecimiento económico y el bienestar social pasan necesariamente por contar con un tejido empresarial fuerte y competitivo.














