El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha admitido que las imágenes que se produjeron el domingo 1 de junio, cuando un agente de la Policía Nacional empujó brutalmente a una profesora que se estaba manifestando en València muestra unos hechos «puntuales» pero que «evidentemente no atendían a la proporcionalidad«. Durante la sesión de control al Gobierno en el Senado, Grande-Marlaska ha asegurado que se deberá «depurar responsabilidades», pero que también hay que separar este caso concreto de la actuaciones de la Policía Nacional durante la huelga de profesores.
Ante la pregunta lanzada por la portavoz de ERC en la Cámara Alta, Sara Bailac, sobre las actuaciones que va a llevar a cabo el Ministerio del Interior ante esta agresión, Grande-Marlaska ha empezado defendiendo que en el colectivo de la Policía Nacional, «formado por decenas de miles de personas», pueden «aparecer comportamientos puntuales que no se corresponde con lo que se espera de ellos». Así, ha dicho que su Ministerio «rechaza» todos ellos y que existen mecanismos para actuar. «Lo que no voy a permitir es que una posible mala actuación reprochable manche la labor que realizan el conjunto de agentes», ha recalcado.
Más tarde, ante la insistencia de Bailac, el ministro se ha referido al caso concreto de la profesora que fue empujada brutalmente en Vàlencia, quien sufrió una rotura nasal, para decir que esta fue una «actuación no ejemplar» y «ajena a la proporcionalidad». Además, ha señalado que la propia Policía Nacional le abrió un expediente disciplinario para «depurar responsabilidades» y que la víctima presentó una denuncia, por lo que se ha abierto una causa judicial que deberá resolver la situación.
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