Sito Alonso aún no ha digerido la eliminación ante el Barça en los cuartos de final del play off de la Liga Endesa, pero sí tiene clara la dimensión de lo que acaba de firmar el UCAM Murcia CB al cierre de la temporada. El técnico universitario repasa una temporada histórica, marcada por el 25-9, la condición de cabeza de serie y la sensación de haber competido de tú a tú contra cualquiera.
Vestido con una camiseta serigrafiada con ‘Sito’s Style’ y el tejón de la miel, el animal al que comparó con el carácter innato del UCAM Murcia de lucha y valentía por no amedrentarse ante otras especies de mayor tamaño, el técnico se mantiene fiel a su estilo cuando el telón vuelve a bajarse y a la idea que quiere dejar como legado: que el UCAM Murcia no debe sentirse inferior a nadie.
Esto supone un adelanto de la entrevista que este diario publicará este martes, 9 de junio, con Sito Alonso.
Pregunta: Apenas han pasado un par de días desde que finalizó la temporada… ¿Ha empezado a digerir todo lo ocurrido?
Respuesta: Bueno, no es suficiente todavía. No ha pasado el tiempo suficiente…sí para poder hacer un resumen y una valoración, que en eso no tengo ningún tipo de duda, pero cuando se pierde yo tengo una manera competitiva todavía para poder aceptarlo. Sobre todo cuando ya no voy a tener un siguiente partido, porque lo del otro día me costó porque tenía la idea clara de que íbamos a ganar. Faltase DeJulius o cómo estuviera Howard Sant-Roos o quien fuera. Es verdad que nos encontramos a un Barcelona muy sólido y al que intentamos aprovechar las pequeñas fisuras que tuvieron, pero no fue suficiente. Y de la temporada, pues es lo que le dije a los jugadores al terminar de una manera más personal, ellos nos han hecho a todos mejores. Para mí es inimaginable conseguir un balance de 25 victorias y 9 derrotas con el UCAM Murcia. Mira que yo soy de sueños grandes… pero de estar arriba, de ir a la Copa, de estar en play off… pero tú me dices 25-9 y no seguramente no te lo hubiera firmado. Hubiera pensado que era imposible porque es una cosa que han conseguido muy pocos equipos en la historia de la ACB. Creo que la definición es clara, para mí este grupo de jugadores me ha hecho mejor entrenador y muy feliz. Y eso es una de las cosas por las que entreno, por la felicidad, y ellos me han llevado a una felicidad extrema al sentir de igual a igual contra cualquiera, en cualquier pista y en cualquier circunstancia. Y eso no se consigue de una manera sencilla.
P: ¿Qué porcentaje de gestión emocional ha tenido este año con la plantilla? Como vestir la camiseta de color crema en el tercer partido, por ejemplo, creo que iban por ahí un poco los tiros…
R: Esa es de las pocas cosas en las que yo no he tenido nada que ver. Yo tengo mucho que ver en las locuras del autobús, del 0-1, del 1-1, de todas esas cosas… de poner todo el hotel empapelado con el 1-1, de que en el avión ponga que aquí viaja el UCAM Murcia con 0-1, pero va a volver 1-1. Todas estas cosas sí que creo que son importantes. Eso sí, no suelo hacer ese tipo de locuras si no veo que el equipo es capaz de hacerlo. Si yo voy a Barcelona pensando que las caras que he visto en el vestuario no son para hacer ese tipo de locuras, no las hago porque sobrepresionan al equipo. Pero cuando ellos están igual de convencidos que yo, y quieren o están esperando alguna locura de las mías, sí que las hago. Y entonces creo que eso es importante que transmitirlo. En este caso fue Jonah Radebaugh, el capitán, el que dijo que quería jugar de crema por romper el maleficio de fuera de casa y jugar como local. Lo intentaron, pero sobre todo yo creo que no es el hecho de jugar de color crema, es tú te pones la camiseta de color crema y das un nivel para poder ganar. Y el esfuerzo que hicieron los jugadores para mí es incuestionable. Lo intentaron todo. Creo que la mentalidad es lo más importante para dirigirme como profesional, mucho más que la táctica o que el nivel de los propios jugadores.
Sito Alonso, entrenador del UCAM Murcia, durante la entrevista con La Opinion. / Juan Carlos Caval
P: ¿Afecta a la mentalidad cuando te dan favorito?
R: Ese es el mayor éxito que podemos tener. Porque yo quería cambiar la mentalidad de la gente, la mentalidad de que nosotros tenemos, sin ningún tipo de duda, menos dinero que muchísimos más equipos. Pero el dinero no compra otras cosas que puedes poner de la mano. Y una de esas cosas es la mentalidad. Tú puedes tener menos recursos para conseguir diferentes cosas, pero con esos pocos recursos puedes generar una pasión, una ilusión, una mentalidad. No son negociables con dinero, forman parte de nuestro ADN y queremos transmitirlo a la gente. Eso que ha cambiado, eso es lo único que no quiero perder. Que eso no depende de perder 3 o 4 partidos, depende de cómo afrontes las derrotas, de cómo afrontes las victorias, de cómo afrontes una lesión, de cómo afrontes un sentimiento, de cómo afrontes la consecución de un patrocinio, de una marca como Jordan, de cosas diferentes. Lo único que me gustaría dejar como legado es que no somos inferiores a nadie. Murcia no es inferior a ninguna ciudad de las que hay compitiendo con nosotros a nivel de ACB. Las personas que trabajan aquí son los mejores y eso lo puedo decir yo porque el que he estado en otros clubes de diferentes índoles. Eso tiene que quedarse aquí para siempre y vamos con todo lo que se nos ponga por delante.
P: Durante todos estos últimos años ha tenido conexiones especiales con algunos jugadores, sobre todo con los bases. ¿Con DeJulius le ha ocurrido lo mismo?
R: Me ha ocurrido con todos los bases. Quizá no la tuve, porque no nos salió lo bien que pensábamos los dos, con Travis Trice con la llegada de Chiozza. Ese momento hizo que nuestra relación se deteriorara un poquito más con su salida, pero le tengo mucho cariño, como a todos, porque era un fichaje con el que teníamos unas ilusiones muy grandes puestas él. La tengo muy buena con DeJulius y también con Forrest. Son jugadores que tienen que transmitir lo que yo pienso al equipo y que en sus manos están muchas de las cosas que suceden, sobre todo a nivel ofensivo. Esa libertad, esa confianza, si no existen, las cosas salen bastante peor para el equipo.

David DeJulius, saliendo del Palacio de los Deportes con muletas / Juan Carlos Caval
P: ¿Qué le puede ofrecer el UCAM Murcia a DeJulius que no sea dinero para que continúe?
R: Todo. Todo lo que no ha conseguido nunca. Lo que ha hecho aquí no lo ha hecho en ningún sitio, es decir, lo que pasa es que hay una cosa que tenemos que entender, y yo la he entendido hace muchísimo tiempo, porque ahora ya tengo 50 años, y cuando tenía 30 me molestaba, es que cada uno tiene que mirar por su futuro. El baloncesto es un deporte que tiene una vida muy corta a nivel profesional y hay jugadores que su máximo nivel lo dan después de haber estado años. Como ocurrió aquí con Dustin Sleva. Cuando vino ya no tenía 21 años y no había tenido ningún contrato bueno, ni siquiera el nuestro, el nuestro no era bueno. Entonces, ¿cómo le vas a intentar hacer retenerle? Tienes que intentarlo, pero tienes que dejarlo volar, porque luego no vas a ser tú el que dé de comer a su familia. DeJulius, a nivel deportivo ha encontrado el sitio más idóneo para él en toda su carrera, no hablo de su etapa en la Universidad, hablo de la profesional. Entonces eso lo tiene, eso sí, muchos jugadores han encontrado ese sitio y luego han buscado más. Como el caso de Jordan Davis, que encontró su sitio aquí y luego quiso buscar algo más a nivel deportivo y no lo ha encontrado. Su carrera no ha tenido el mismo éxito que tuvo aquí, entonces todos pueden cambiar. Si es el mismo DeJulius, que yo creo que sí, que vino con esa humildad, con ese carácter, con esa ambición… difícilmente va a encontrar algo mejor a nivel deportivo que aquí. Pero vamos a ver las cosas como suceden, ya te digo, aquí no es imprescindible nadie, ni DeJulius, ni Booker, ni Sleva, ni Sito Alonso, ni nadie. Lo importante es que la gente que esté aquí sienta como esas personas el club, eso es lo más importante, lo demás no, ya vendrán otros.
P: ¿Por qué Jaylen Hands no ha sido el revulsivo esperado?
R: Al principio en Andorra jugó un gran partido, en algún partido aquí también, no sé si fue Lleida, que hizo un partido que tuvo buena conexión con la gente, pero él ha tenido algún problema físico que le ha impedido rendir a ese nivel. Y luego, que no es fácil subirse a un barco de un ritmo tan alto. Es un ritmo altísimo, altísimo. El propio Kaiser Gates, que ha entrenado los últimos días con nosotros nos ha dicho que vamos volados. No solo a nivel físico, sino a nivel táctico. La comprensión de un jugador que depende de su talento individual para brillar, meterla dentro de un enjambre táctico tan bien estudiado por los demás jugadores, a veces te ponen dificultades. Él no ha tenido el acierto. El otro día tiró, pero no ha tenido esa chispa. Creo que la solución era idílica, era magnífica, era el jugador que necesitábamos. Me sabe mal por él, porque él ha arriesgado su dinero también por venir aquí. Y no se ha quitado los entrenamientos pudiéndose haberse quitado en algún momento.
P: El club arriesgó el año pasado con jugadores que venían de lesión y tiempo sin jugar como Cacok o Kelan Martin. Pero este año, sin elegirlo, va a ocurrir lo mismo cuando vuelvan Gates, Ennis o DeJulius, si se queda.
R: Fíjate, pues una maravilla. Va a ser espectacular. Si estos jugadores han dado ese resultado, sin conocernos, pues imagínate estos (bromea). Ojalá salga bien. Creo que eso es una apuesta de locos, porque lo estamos un poco, pero que hay que hacerla. Hay que hacerla si no quieres vender la normalidad. Nosotros queremos tener todas las opciones, entonces hay que hacer este tipo de apuestas. Si no te puedo asegurar que no van a llegar. El problema es que cuando las hagamos alguna vez y salgan mal, y todo el mundo nos venga en contra… ahí somos una roca, pero no te puedes imaginar. Es infranqueable la dureza que tenemos cuando sabemos que esas apuestas alguna vez no van a salir bien o no han salido bien en algunas ocasiones. Luchamos a muerte contra todo el mundo. Este año tenemos esos tres benditos problemas. Pero ojalá fueran un problema. Tenemos a Dylan Ennis, a DeJulius y a Gates. Lo que hacemos es porque creemos que nos va a dar más la gente que siente algo por nosotros, que la que piensa que somos un club normal. Nosotros no somos un club normal, ni esta ciudad normal, ni esta Región es normal. Quien lo piense, está equivocado.

Sito Alonso, en el Palacio de los Deportes, posando para La Opinión. / Juan Carlos Caval
P: De hecho, el otro día comentó que ya hay dos o tres bombas preparadas. No sé si tienes en cuenta que cada vez el listón está más alto y le van a tomar más en serio…
R: Sí, pero tú ten en cuenta que al principio no tomaron la misma respuesta los aficionados.
R: Sí, por eso mismo, ahora le van a creer más.
P: Primero nos criticarán, que eso es lo bueno. Primero dirán lo que dijeron de Devontae Cacok, que era pequeño. Yo solo dije, la gente dice que eres enano, que tienes que jugar de cuatro. A mí me encantó que la gente pensase eso. Porque fue decírselo y claro, no me hubiera gustado ser un aficionado y que él supiera que le he llamado enano porque igual te arranca la cabeza en ese momento. Estamos hablando de un tío que es un superviviente, es un tío que ha llegado a la Euroliga midiendo 1,98 metros. ¿Cómo le puedes llamar pequeño? ¿Cómo le puedes decir que tienes que jugar de cuatro? ¿Sabes? No solo le puedes decir porque te va a arrancar la cabeza la primera vez que cambio. ¿Tú piensas que Fall va a perder un rebote contra Jonah Radebaugh? Y lo perdió. Esto no consiste en la altura. Consiste en lo alto que tú piensas que eres, no en lo alto que eres. Y de eso va a la mentalidad. No vamos a traer a Clyburn, no podemos traer a Brizuela. No vamos a traer a Fall tampoco, lo digo porque son los rivales que nos han eliminado, porque son imposibles de traer. Pero vamos a traer gente que va a ilusionar y si no, haremos nosotros mismos que ilusionen. Nuestro objetivo sigue siendo el mismo. Intentar no bajarnos de estar en sitios donde no estamos invitados. Vamos a comprar todas las entradas aunque nos lo prohíban
















