El Festival de les Arts no ha celebrado su segunda jornada, después de que el Ayuntamiento de Valencia y la Dirección General de la Ciudad de las Artes y las Ciencias les transmitieran la decisión de suspender el evento porque el viernes se superaron los límites de volumen permitidos en la normativa y que el consistorio está obligado a cumplir después de la sentencia judicial ganada por los vecinos. Las mediciones de sonido tomadas por la Policía Local registraron niveles de ruido que superaban hasta en casi 30 decibelios lo permitido en la ordenanza municipal. Así se concreta en el informe policial que ha sido determinante para la cancelación del evento al llegar a manos del consistorio a las 14.51 horas de este sábado.
El evento incumplió los niveles permitidos de sonido en las mediciones acústicas tomadas por las autoridades tanto dentro del recinto como en los domicilios próximos. Según el informe policial, se observaba una «superación en exceso de los decibelios, no cumpliendo los niveles previstos». Los niveles registrados en el recinto superaron de forma puntual los 96 decibelios en el Escenario 1, los 91 en el 2 y los 88 en el 3. Lo permitido son 85 junto al escenario y 90 dB desde fuera.
Asimismo, el documento estipuló que «no fue posible» registrar niveles de ruido ambiental de fondo (el sonido ambiental) menores de 40 dB»; se registraron 55,6. En cuanto a las muestras recogidas desde las viviendas, en el salón de una de ellas, fueron de 55,6 dB, por encima de los 55 permitidos hasta las 22 horas y, obviamente, por encima de los 45 a los que se puede llegar a partir de esa hora. Y eso a pesar de que a primera hora los vecinos reconocía que se escuchaban más los silbidos que la música como documentó Levante-EMV. El documento determina que «bajo las consideraciones anteriores sí se observa repercusión superior a 16 dB sobre el nivel de fondo del ruido, transmitido por la fuente evaluada a la vivienda».
Una cancelación casi anticipada
La cancelación no debe haber pillado por sorpresa a la organización porque esta conocía la posibilidad de que ocurriera esta cancelación si se incumplía la normativa el primer día. Y puede que los artistas también fueran conocedores de la situación. El cabeza de cartel de este sábado -Two door cinema club- no ha promocionado el concierto en València en sus redes sociales durante la última semana, lo que podría dar a entender que la organización habría compartido la posibilidad de que el evento se cancelase en su segunda jornada.
En el documento contractual entre Cacsa y los promotores, se especificaba que «si durante la celebración del evento, la autoridad competente, levante acta, formule denuncia, dicte requerimiento o adopte cualquier medida de control por presunto incumplimiento de la normativa vigente en materia de ruido, contaminación acústica o protección de la salud pública que determine la superación de los niveles sonoros autorizados, […] Cacsa podrá a su sola discreción y en caso a cancelar la segunda jornada del evento».
Cabe recordar que hay una sentencia judicial contra el ruido que ganó el vecindario y que había mantenido en el aire la celebración hasta el último momento. Eso llevó a que los primeros conciertos de la jornada del viernes comenzaran con el volumen muy bajo y que impedía que los asistentes escucharan la música, lo que provocó pitidos por parte del público. La primera en sufrirlo fue la cantante Leire Martínez, quien interrumpió su concierto y regresó poco después al escenario para proseguir el concierto con más volumen.
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