Con tan solo 15 años Mirra Andreeva enseñó al mundo unas capacidades pocas veces vistas en una niña de tan corta edad. Su irrupción fue un primer aviso de lo que ha ido construyendo desde entonces, culminando con el título de Roland Garros superando a la polaca Maja Chwalinska (6-3 y 6-2) para dejar ya a un lado el papel de promesa y convertirse con su primer Grand Slam en toda una realidad.
A sus 19 años recién cumplidos, la tenista rusa entrenada por Conchita Martínez pone en sus ya envidiables vitrinas el primer Grand Slam de una carrera que promete muchas más alegrías como esta. Aunque como la primera, pocas o ninguna va a tener.
Bajo la tutela de Conchita, la rusa hacía tiempo que avisaba con dar el gran paso, sobre todo sobre la arcilla de París, donde ya llevaba un par de años tocando a las puertas de la gran final. Pero como todo crecimiento, Andreeva también ha tenido sus etapas y las ha cumplido todas para alcanzar esta última, que la ha llevado a coronarse en la Philippe Chatrier.
Ninguna otra lo había conseguido con menos edad desde que lo hizo Moncia Seles en 1992. Además, Andreeva es la primera jugadora (hombre y mujer) nacida después de 2005 en conseguir un logro así.
Y lo hizo además teniendo que lidiar con un favoritismo total y absoluto, ante una Chwalinska que llegaba a la cita como la sorpresa enorme del año y en mucho tiempo. 114 del mundo alcanzó la final en una de esas historias que quedan en los libros de historia, pero en el último baile poco o nada pudo hacer ante el tenis de Andreeva.
Pudo proponer la polaca su estilo lento y largo con variación constante alturas ante los nervios de Andreeva, que se vio algo enredada en ello. Los nervios se notaban en los turnos de servicio, que se escaparon durante los primeros cuatro juegos.
Pero poco a poco, la rusa empezó a tomar temperatura al partido y su tenis agresivo y certero empezó a brillar en pista, tanto, que se pasó del 2-3 para la polaca al 6-3 y 5-0 para la rusa, dejando la final hecha añicos.
Era su oportunidad y no la desperdició. Andreeva reinó en París para poner su nombre entre las grandes campeonas de la historia del tenis. Son 17 ahora mismo en activo con el regreso de Serena, ninguna tan joven como Mirra, que avisa ya al mundo que además del tenis, también tiene ya la condición de campeona para luchar por todo.
Sexta del mundo en el ranking, la rusa y Conchita Martínez no olvidarán nunca el 6 de junio de 2026. Para la entrenadora aragonesa es el segundo título de Grand Slam desde los banquillos tras el de Wimbledon 2017 cuando entrenaba a Garbiñe Muguruza.
El binomio Conchita – Mirra es ya además del más viral y divertido del circuito, ganador. Ya lo era, por supuesto, pero con el título de Roland Garros se gana el derecho a soñar con ser uno de esos que rompen la historia. De momento, un 2026 para enmarcar, siendo junto a Sabalenka la tenista con más títulos (tres) y la número uno en el ranking del año











