Un centenar de vecinos de Son Macià se han concentrado este sábado para protestar por la falta de acciones concretas que lleven a Ayuntamiento de Manacor y Consell a hacerse cargo del antiguo convento de la monjas de la Caridad, y reclamar acciones inmediatas.
Cansados de promesas y declaraciones de buenas intenciones, critican que desde hace dos años, el Ayuntamiento de Manacor les asegura que la adquisición del inmueble está en proceso con el fin de adaptarlo a un Centro de Día, aunque aún no ha iniciado ningún proceso efectivo.
A un año de los comicios municipales, los residentes de Son Macià piden acciones concretas. «El pueblo ha tenido paciencia, pero ahora ya no basta con hablar de voluntad política. Ahora son necesarios hechos», ha recordado la presidenta de la asociación de vecinos, Bel Maria Pasqual.
Ante esta situación, un centenar de vecinos ha llevado a cabo este mediodía una sonada protesta para reclamar actuaciones inmediatas. El sonido de cacerolas, pitidos, panderetas o tambores han hecho palpable el descontento y la preocupación. Los vecinos hacen hincapié en que Ca ses Monges, que pertenece a la congregación de las hermanas de la Caridad, forma parte de la memoria colectiva del pueblo, ya que fueron las familias de Son Macià las que cedieron los terrenos a las religiosas, hace ahora un siglo y ayudaron a edificarlo.
Seis chalés con piscina
La mayor inquietud vecinal en la publicación en portales inmobiliarios de los solares en la calle de sa Plana con la posibilidad de construir seis chalés adosados con piscina. «Existe el riesgo real de perder uno de los pocos espacios céntricos del pueblo con capacidad para acoger equipamientos públicos y proyectos comunitarios de futuro”.
Es por ello que reclaman al Consistori que realice con celeridad, los pasos necesarios para reconvertir el uso urbanizable residencial de este espacio en sociosanitario, lo que requiere un cambio puntual en el Plan General urbanístico del municipio. También exigen que se encarguen los informes técnicos y jurídicos necesarios para hacerlo realidad y que se presente «un calendario claro, público y verificable».
En diciembre de 2024 ya realizaron una protesta similar y, posteriormente, se reunieron con el president del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, para exigir celeridad. «El Consell se comprometió a ayudar, pero debe ser el ayuntamiento de Manacor quien realice la compra», ha dicho Pasqual.














