León XIV ha elegido el Palacio Real para lanzar un mensaje que trasciende las fronteras de la Iglesia. En el primer discurso de su viaje apostólico a España, pronunciado ante los Reyes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y las principales autoridades del Estado, el Pontífice ha dibujado una defensa del diálogo, la convivencia y el multilateralismo en un momento marcado por las guerras, la polarización política, el cuestionamiento de las instituciones internacionales y el desapego que provocan las redes sociales.
El Papa ha comenzado reconociendo el papel que España desempeña en el escenario internacional. Lo ha hecho agradeciendo al país su «compromiso activo con la paz» y su fidelidad al «derecho internacional y al multilateralismo», una referencia especialmente significativa en un contexto de creciente inestabilidad geopolítica. León XIV ha situado a España como un actor comprometido con la construcción de consensos y ha reivindicado el valor del diálogo entre Estados frente a las tentaciones de repliegue que recorren buena parte de Occidente. «Invito a todos, por amor a la verdad, a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social y de su historia, para pasar de las simplificaciones estériles a la pareciación fecunda de la complejidad. Veo aquí una vocación específica de Europa de la que España es protagonista original y fundamental», ha subrayado. El Pontífice ha pedido a las autoridades públicas más recursos para la educación, la universidad, la investigación y el fortalecimiento de la sociedad civil como pilares de una democracia sólida.
La familia real ha recibido al Papa en el Placio Real en el primer acto oficial de la visita de León XIV a España. / Chema Moya
El Pontífice ha pronunciado su intervención en el Salón de Columnas del Palacio Real, adonde ha llegado a las 11.45 horas, un cuarto de hora más tarde de lo previsto. Felipe VI y Letizia lo han recibido a pie de coche, en la plaza de la Armería, donde desde las nueve le esperaban ya dos millares de personas. Más tarde, ya en la tribuna, ha saludado a la princesa Leonor y la infanta Sofía.
El Papa ha empezado su discurso con referencias al Apóstol Santiago y ha ido trufándolo con los pensamientos de los representantes del misticismo español como san Ignacio de Loyola, santa Teresa y san Juan de la Cruz.
En su pasaje final, al reforzar la idea de España como país clave en la defensa de la paz, también ha animado a los ciudadanos españoles a «armonizar las demandas de autonomía y de unidad», la segunda referencia a la pluralidad del país tras mencionar al principio la «multiforme identidad» de España.
Antes de los discursos del Papa y de Felipe VI, ambos, acompañados de Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía, han saludado en el Salón del Trono a las principales autoridades españolas, entre otros miembros del Gobierno y los expresidentes Felipe González, José María Aznar y Mariano Rajoy. José Luis Rodríguez Zapatero declinó la invitación porque está centrado en la preparación de su declaración ante el juez los días 17 y 18 por presunta corrupción.
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