Quince años después de la última visita de un Papa a España, miles de jóvenes de todo el país han puesto rumbo este fin de semana a Madrid para participar en el primer gran encuentro de León XIV con la juventud española. Entre ellos viajan más de 1.200 cordobeses repartidos en una veintena de autobuses organizados por la Delegación de Juventud de la Diócesis de Córdoba, que han partido de la capital cordobesa sobre las 9.30 horas de este sábado.
Durante los más de doce años de pontificado del papa Francisco, nunca realizó una visita apostólica al país. Por eso, para esta generación de jóvenes creyentes, la llegada de León XIV supone un acontecimiento excepcional.
Grupos de Montilla, Puente Genil, Bujalance y otras localidades de la provincia
La expedición cordobesa incluye grupos de distintos puntos de la provincia, como Montilla, Puente Genil o Bujalance, en un viaje que supone también un importante reto logístico. Los jóvenes se alojarán en un centro educativo habilitado por la Archidiócesis de Madrid, junto a participantes de otras diócesis españolas. De ahí, se trasladarán a las diferentes actividades en las que van a participar. El programa incluye una gran vigilia de oración este sábado por la tarde y una misa multitudinaria el domingo, los dos actos centrales que presidirá el Papa durante su estancia en la capital.
Un grupo de jóvenes se hace una foto antes de subir al autobús. / Víctor Castro
«Con muchas ganas y con mucha ilusión», resumían antes de partir Javi y Víctor, dos jóvenes que viajan con grupos parroquiales de Córdoba. «Madrid va a estar hasta arriba el fin de semana. Vamos organizados, pero también un poco a la aventura. No sabemos realmente lo que nos vamos a encontrar hasta que lleguemos allí», reconocían.
Participarán en la vigilia y en la misa del domingo
Ambos participarán en la vigilia y en la eucaristía del domingo. Aunque cuentan con zonas asignadas por la organización mediante códigos QR, admiten la incertidumbre propia de una concentración multitudinaria. «Es una oportunidad también el que haya venido y aprovechar haberlo podido vivir», añadían.
Para muchos participantes, el cansancio será parte inseparable de la experiencia. Nacho y Blanca, veteranos de otros encuentros internacionales de jóvenes católicos, lo tienen claro, pero admiten que «hay más ganas que cansancio», aseguran entre risas mientras esperan subir al autobús.
«Me siento muy agradecida y muy afortunada de que venga»
«Además de que hable español es un puntazo porque nos vamos a enterar de todo y va a ser más cercano», explica. «Y también que haya elegido España. Francisco no llegó a venir y es muy significativo que nos haya escogido como país», agrega y su compañera coincide: «Me siento muy agradecida y muy afortunada de que venga y lo bonito es que nos juntemos todos los jóvenes de España, y también del extranjero. Lo que se vive es impresionante».
Mochilas, colchonetas o pequeñas tiendas de campaña, pocas horas de sueño y muchas ganas de aprovechar cada momento son los principales ingredientes de este viaje. «Mi idea es no dormir», bromea una de ellas porque «hay iglesias abiertas toda la noche, actividades y mucha gente que conocer», agrega.
Entre los más jóvenes del grupo viajan también Alejandro y Curro, ambos ilusionados ante una experiencia que consideran histórica. «Estamos muy emocionados porque llevamos tiempo esperando esto», señala Alejandro, que agrega que «como Francisco no vino a España, hace ilusión que venga ahora León por primera vez», añade.

Unos 1.200 jóvenes en 19 autobuses ponen rumbo a Madrid. / Víctor Castro
Curro comparte la misma sensación: «Estoy nervioso y emocionado, cuando lleguemos participaremos en la vigilia y en todas las actividades que podamos». Para ellos, el encuentro tiene además una dimensión social. «De eso se trata también, de conocer gente y coincidir con jóvenes que tienen inquietudes parecidas a las tuyas», explica. Sus compañeros Juan y Julio, llegados desde Bujalance, forman parte igualmente de la expedición provincial que se sumará a las celebraciones junto a decenas de miles de jóvenes procedentes de toda España.
«Vamos a compartir esta experiencia»
Para Antonio y Laura, jóvenes cordobeses que participan por primera vez en una peregrinación de estas características, el viaje tiene un significado especial. «Es la primera peregrinación que hago con un grupo de la Iglesia y tenemos muchísimas ganas. Vamos a compartir esta experiencia con compañeros con los que llevamos mucho tiempo caminando juntos«, explica Antonio.
Laura destaca especialmente la imagen que deja la concentración de miles de jóvenes creyentes. «Es súper gratificante ver a tantos jóvenes caminando unidos por la misma causa». A su juicio, encuentros como este ayudan a desmontar algunos estereotipos sobre la relación entre juventud y religión. «Parece como que la Iglesia está perdida entre los jóvenes, pero no es así», sostiene. «Cada vez más gente descubre que la espiritualidad forma parte de la vida y la Iglesia es un camino que está ahí y vivirlo en comunidad suma muchísimo», agrega su compañero.
Quien observa con satisfacción la movilización es Pablo Fernández de la Puebla, delegado de Juventud de la diócesis en Córdoba, que destaca que «hay mucha ilusión en el ambiente», tras la misa de envío celebrada en la Catedral. «Ir a ver al Papa es un momento de fe y de Iglesia y ya se va encendiendo el corazón en el deseo del encuentro con Jesucristo», dice.
La importancia del testimonio juvenil ante la pérdida de la esperanza
Pablo subraya además el valor del testimonio juvenil que deja una convocatoria de estas dimensiones. «A veces se pierde la esperanza en los jóvenes, pero cuando uno camina con ellos descubre que dan muchísimo, los jóvenes están vivos, saben servir, ayudar y encontrarse con el Señor».
Los participantes cordobeses compartirán alojamiento con jóvenes de otras diócesis, entre ellas la de Toledo, antes de integrarse en los actos generales organizados por Madrid donde «tenemos ilusión por escuchar sus palabras porque vienen dirigidas a nosotros, a los jóvenes españoles», explica Pablo.
Sobre el significado de la visita, destaca que ayuda a reforzar el sentimiento de pertenencia a una comunidad mucho más amplia. «Cuando uno está solo en su parroquia puede parecer que son pocos, pero cuando ves que somos miles viviendo la fe juntos, eso llena de alegría el corazón».
En Directo
León XIV ha indicado a los periodistas miembros de la comitiva su sensibilidad con la lacra de los abusos en la Iglesia. Además, se ha mostrado muy contento de acudir a España, un país que ha visitado «muchas veces». «Quiero subrayar la presencia de los jóvenes, con su entusiasmo y alegría de la fe. Podemos dar un mensaje muy bueno», ha señalado.
Cerca de 25 niños, de entre tres y doce años, acompañados por padres y profesores, han recibido aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas al Papa León XIV.
Entre la delegación de niños que han saludado al Papa a su llegada a la capital española hay algunos menores con discapacidad mental y física. Los pequeños han sido seleccionados tanto por la Conferencia Episcopal Española como por el Vaticano. León XIV se ha mostrado cariñoso con los asistentes, conversando con ellos y recibiendo sus regalos.
Más de 15.000 personas estaban siguiendo el recorrido del avión del Papa León XIV en tiempo real antes de su aterrizaje en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
El avión en el que viajaba el Pontífice, un A320 NEO de color azul operado por ITA Airways, se situaba así en el número 1 mundial de Flightradar, aplicación en la que se pueden seguir en tiempo real los trayectos de las aeronaves.
El papa León XIV ha asegurado este sábado que va a seguir trabajando personalmente y también toda la Iglesia «porque los abusos son una llaga todavía abierta».
Así lo ha apuntado el pontífice a los periodistas al contestar a sus preguntas durante el vuelo hacia España.
Lee la noticia completa aquí













