El Consejo de Ministros de España ha aprobado el Anteproyecto de Ley de reforma del Estatuto Marco del personal sanitario, una norma que elimina las guardias médicas obligatorias de 24 horas para limitarlas a un máximo de 17 horas de trabajo efectivo. Esta reforma integral, calificada por el Ejecutivo como un avance histórico, actualiza una legislación laboral con más de dos décadas de antigüedad en el Sistema Nacional de Salud (SNS).
La ministra de Inclusión y portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, destacó que «el Ministerio de Sanidad ha logrado alcanzar acuerdos con las principales organizaciones sindicales durante el proceso de negociación«, decía. Según explicó, la nueva regulación incorpora mejoras destinadas a garantizar unas condiciones laborales más adecuadas para médicos, enfermeros y otros profesionales del sistema sanitario.
València, Xàtiva. CTR Urgencias, sala de espera del Hospital Lluis Alcanyís / Perales Iborra / LEV
Fin a la incertidumbre en los procesos de selección
Entre las medidas más relevantes figura la desaparición de las guardias de 24 horas. La reforma establece un límite máximo de 17 horas de trabajo efectivo continuado, con el objetivo de reducir la fatiga laboral y aumentar la seguridad tanto de los profesionales como de los pacientes. Además, se refuerzan los periodos mínimos de descanso entre jornadas.
El nuevo marco también introduce cambios para combatir la temporalidad. Los nombramientos temporales en plazas vacantes no podrán prolongarse más de tres años, obligando a las administraciones sanitarias a convocar procesos selectivos con una periodicidad máxima de dos años para cubrir las plazas de manera definitiva.
Otra de las novedades contempla compensaciones económicas cuando se produzca un uso abusivo de la contratación temporal. En esos casos, las administraciones deberán abonar una indemnización equivalente a veinte días de salario por cada año trabajado, una medida destinada a desincentivar la precariedad laboral en el sector público sanitario.
La jornada máxima semanal quedará fijada en 45 horas, situándose por debajo del límite establecido por la normativa europea. Asimismo, los descansos obligatorios tras una guardia no podrán computarse como horas pendientes de recuperación, garantizando que los trabajadores disfruten de los periodos de reposo establecidos por la ley.
Pese a los avances que destaca el Ejecutivo, la reforma llega en un momento de tensión con parte del colectivo médico. Diversas organizaciones mantienen convocatorias de movilización y una huelga nacional prevista para mediados de junio, al considerar que algunas de sus reivindicaciones siguen sin estar plenamente recogidas en el texto.












