La actividad de las fábricas de China siguió avanzando en mayo, aunque a un ritmo más lento. Así lo muestran los datos de la encuesta del PMI manufacturero de China RatingDog, elaborado por S&P Global, que muestran que la actividad alcanzó una lectura del 51,8 en mayo, ligeramente por encima de los 51,6 pronosticados por el consenso de analistas, aunque por debajo de los 52,2 de abril. Esto indica que la industria manufacturera sigue en expandiéndose, pero de forma más leve.
«Si bien la tasa de crecimiento se moderó, se mantuvo entre las más altas observadas en los últimos cinco años», ha dicho Yao Yu, fundador de la firma de análisis crediticio RatingDog.
Los datos muestran que las nuevas exportaciones experimentaron un ligero descenso en mayo, mientras que el empleo también se contrajo marginalmente. Además, los precios de los insumos cayeron en mayo con respecto al mes anterior por primera vez en seis meses, aunque los costes se mantuvieron elevados debido al aumento de los precios de las materias primas y la energía, así como a las interrupciones en la cadena de suministro.
Pese a ello, los fabricantes chinos siguen siendo optimistas respecto al crecimiento en los próximos 12 meses, basándose en el lanzamiento de nuevos productos, los avances tecnológicos y la mejora de la capacidad de producción.
Cabe destacar que esta encuesta difiere bastante del dato del PMI manufacturero oficial, que publicó este domingo la Oficina Nacional de Estadística, y que mostró una caída en mayo a 50, desde 50,3 en abril, en línea con las expectativas. Se trata de su nivel más bajo desde la cifra de 49 registrada en febrero.
También en Japón se ha conocido el dato del PMI manufacturero que elabora S&P Global, que ha bajado a 54,5 en mayo, desde el máximo de 51 mese alcanzado en abril, cuando se situó en 55,1. El sólido repunte de la producción se vio impulsado por un aumento sostenido y significativo de los nuevos pedidos, así como por los esfuerzos para aumentar los inventarios debido a las interrupciones en la cadena de suministro y al incremento de los costes de compra, a menudo atribuidos a la guerra en Oriente Medio.
«Los últimos datos del PMI continuaron apuntando a un sólido crecimiento en la industria manufacturera japonesa durante mayo, con un aumento de la producción y los nuevos pedidos a ritmos históricamente altos», ha dicho Annabel Fiddes, directora asociada de economía en S&P Global Market Intelligence.
Sin embargo, ha remarcado, «un análisis más detallado de la encuesta reveló que el actual período de expansión se debe en parte a la acumulación de existencias por parte de los fabricantes y sus clientes, ya que las empresas buscaban protegerse contra la escasez de productos y mitigar los riesgos de precios derivados de la guerra en Oriente Medio».
Por su parte, el índice del PMI manufacturero de Australia, también elaborado por S&P Global, se situó en 50,7 en mayo, ligeramente por debajo del 51,3 de abril, pero aún por encima del umbral de 50 que marca expansión. En el quinto mes del año los nuevos pedidos disminuyeron considerablemente en el sector manufacturero australiano, debido a las fuertes subidas de precios registradas a causa de la guerra en Oriente Medio.
La producción también se redujo, mientras que la actividad de compras y las existencias de insumos volvieron a caer, y la interrupción de la cadena de suministro persistió de forma grave. Sin embargo, como nota positiva, se registró un ligero aumento del empleo y la confianza empresarial repuntó.
Pero la batería de datos macroeconómicos en la región Asia-Pacífico no ha acabado ahí. En Corea del Sur se han conocido las cifras de exportaciones, que aumentaron un 53,2% interanual en mayo, por encima del 49,3% esperado por el consenso de analistas y también frente al 48,0% en abril.
«A pesar del conflicto en curso en Oriente Medio, el crecimiento de las exportaciones se aceleró, con un aumento del 60,7% en los envíos ajustados por días hábiles. Las exportaciones de los primeros cinco meses aumentaron un 43,4%, en comparación con el 40,9% acumulado en abril», destacan los expertos de ING.
Especial mención se merecen las exportaciones de semiconductores, que se dispararon un 169,4%, impulsadas por la fuerte inversión global en el sector de la IA. Cabe recordar que este sector representa el 42,3% del total de las exportaciones. Por su parte, otros productos relacionados con la IA -ordenadores (290,7%), equipos inalámbricos (12,6%) y pantallas (9,4%)- también experimentaron un fuerte crecimiento.















