¿Cómo valorar una Liga extraordinaria junto a una Champions y una Copa del Rey decepcionantes? Esa es la gran pregunta que deja la temporada del Villarreal CF, un curso de contrastes en el que el Submarino ha firmado una competición doméstica sobresaliente, acabando tercero por delante del Atlético de Madrid y regresando a la máxima competición continental. Un objetivo vital y de enorme valor para el club, aunque su paso por los torneos del KO fueron, en cambio, para el olvido.
Con la salida de Marcelino y a la espera de Iñigo Pérez (este miércoles puede conseguir su primer título como entrenador con el Rayo Vallecano en la final de la Conference), el Villarreal mira con ilusión al futuro y repasa lo acontecido de un curso para aprender y seguir mejorando.
Una Liga para la historia
Si cada competición fuera un examen, en Liga el Villarral tocó la matrícula de honor. Ya depende de la exigencia del profesor, pero así lo atestiguan los números y la tercera posición. En cuanto a puntuación (72), la segunda mejor de la historia, solo superada por el subcampeonato de la 07/08 con 77 puntos. En cuanto a goles, ha sido el Submarino más voraz en su exitosa historia en Primera. 72 veces ha perforado la red rival con diez tantos más que el Atlético de Madrid y a solo cinco del Madrid.
El conjunto más letal al contraataque con unos automatismos en transición que han reventado a gran parte de la Liga, especialmente en La Cerámica. Por primera vez, sumó 15 victorias de 19 como local, perdiendo únicamente ante Barcelona, Real Madrid y Sevilla. Y marcando 48 goles con numerosas goleadas que hicieron disfrutar a los aficionados en La Cerámica.
Una Champions muy pobre
Uno de los principales objetivos de la próxima temporada es sin duda quitarse el mal sabor de boca de la Champions y competir mejor en un torneo que no perdona. Los groguets, tal y como han reconocido varios futbolistas, pecaron de novatos y aseguran tener la lección aprendida. El balance es de un punto, el empate ante la Juventus, en ocho partidos, con siete derrotas. El 1-0 en Pafos fue el reflejo de una edición para el olvido.
La Copa sigue maldita
La maldición en Copa del Rey continúa. El club de la Plana Baixa volvió a caer ante un rival de inferior categoría. El Racing de Santander en dieciseisavos fue el verdugo en una noche aciaga (2-1). Una competición que se atraganta año tras año y donde el techo continúan siendo las semifinales de la temporada 2014/15 con Marcelino a los mandos. La MSN (Messi, Suárez y Neymar) no dio opciones. Uno de lo anhelos para la afición grogueta es jugar una final de Copa.
Los fichajes que responden
En un verano de un desembolso excepcional, los fichajes del han respondido. Mikautadze necesitó un periodo de adaptación pero finaliza como el pichichi del equipo con 13 goles y la sensación de que puede dar muchísimo más. Alberto Moleiro ha hecho olvidar a Baena con sus 10 goles y 5 asistencias, mientras que Mourinho y Veiga han elevado el nivel defensivo… y tienen margen de mejora.
Gerard… y la irrupción de Pau
Otra de las grandes noticias es que las lesiones musculares han dado un respiro a Gerard Moreno en la segunda vuelta. El ‘7’ ha vuelto a disfrutar sobre el césped y acaba la Liga con 10 goles. De Gerard a Pau Navarro, consolidado en el primer equipo y demostrando que la cantera está lista para dar el salto.
Thomas…. y las lesiones
Entre los aspectos negativos, Thomas Partey no aportó lo que se esperaba. El ghanés ha estado a años luz del futbolista que dominó la medular del Arsenal. Otra de las malas noticias fueron las graves lesiones de Kambwala, Logan Costa, Pau Cabanes y un pilar como Foyth, así como las continuas dolencias de Ayoze, que no fue el jugador top del año pasado. Y así, la 25/26 ya es historia.














