El aeropuerto de A Coruña responde con solvencia al cierre de Santiago y reabre el debate sobre sus mejoras

Los tres vuelos que fueron desviados este martes al no poder aterrizar en el aeropuerto de A Coruña por niebla no empañan una operativa desarrollada con normalidad durante los últimos 35 días en Alvedro, que absorbió el tráfico de Lavacolla. El cierre del aeródromo de Santiago por obras obligó a su compañero coruñés a gestionar su tráfico, y superó el examen con nota. «El aeropuerto de Alvedro ha estado perfectamente a la altura para operar su propio tráfico y absorber el de Santiago. Ha mantenido una operativa buena», analiza Alberto Maroto, de la plataforma Vuela Más Alto.

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