Los tres vuelos que fueron desviados este martes al no poder aterrizar en el aeropuerto de A Coruña por niebla no empañan una operativa desarrollada con normalidad durante los últimos 35 días en Alvedro, que absorbió el tráfico de Lavacolla. El cierre del aeródromo de Santiago por obras obligó a su compañero coruñés a gestionar su tráfico, y superó el examen con nota. «El aeropuerto de Alvedro ha estado perfectamente a la altura para operar su propio tráfico y absorber el de Santiago. Ha mantenido una operativa buena», analiza Alberto Maroto, de la plataforma Vuela Más Alto.
Desde dentro del aeródromo, la plantilla reconoce que «no ha habido incidencias graves» aunque sí ha quedado claro que Alvedro «necesita una ampliación«. Así lo expresa Gustavo García, representante de CCOO, quien lamenta que «la situación se ha gestionado a costa del sufrimiento de pasajero, que ha tenido que aguantar las aglomeraciones en las zonas de embarque«. García critica que «Aena no ha hecho obras sabiendo que iba a ocurrir esto», ni tampoco ha seguido el Plan director de Alvedro aprobado en 2018. Este documento recogía la necesidad de contar con una terminal nueva para atender la demanda creciente.
Aena anunció el pasado marzo que, a través del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) 2027-2031, acometería algunos trabajos, como agrandar áreas fundamentales en el tráfico de pasajeros, pero nada de lo que aparece en el Plan director.
Susana Romero, portavoz en Galicia de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), cuenta que, aunque Santiago estuvo cerrado, siguieron «traballando igual» porque, al ser un aeropuerto con servicio radar, da cobertura a otros aeródromos. «O traballo foi practicamente o mesmo, aínda que houbo máis períodos de tráfico, porque A Coruña normalmente non ten demasiados avións. Tiveron que establecer slots e Aena tivo que repartir eses movementos por un problema de capacidade, para evitar que coincidise un número de avións superior ao que pode asumir o aeroporto», relata, y asegura que Alvedro demostró «que pode absorber máis tráfico do que ten neste momento sen ningún problema«.
Romero indica que el único inconveniente fue que en los desvíos hubo que regresar a Madrid o aterrizar en Asturias, lo que perjudica a los pasajeros, «que perderon horas do seu tempo». Informa, además, de que Lavacolla volverá este jueves a su actividad habitual, y estrenará el enlace con Nueva York que operará United Airlines.
Crece la ocupación
Además de que apenas se registraron incidencias en el aeropuerto coruñés en los últimos 35 días, cuando vio incrementado su tráfico en un 25%, las rutas procedentes de Santiago mejoraron su ocupación. Según el análisis hecho por Vuela Más Alto a raíz de datos oficiales de Aena, «los vuelos que se han trasladado a A Coruña han tenido unos mayores porcentajes de ocupación que en Lavacolla».
Maroto pone de ejempolo Londres-Heathrow, «que subió seis puntos», del 82% de ocupación en Santiago al 89,8% en Alvedro. «También se registraron mejores en datos en Mallorca, París, Málaga y Barcelona», detalla el portavoz de Vuela Más Alto, quien defiende que «si el vuelo está en el foco de demanda, tiene un mejor comportamiento«. Por ello, critica la «política aeroportuaria gallega» que se centra «en un único aeropuerto».
Actualmente, la Xunta tiene en marcha un plan para reforzar la conectividad aérea en A Coruña, Santiago y Vigo. Su propuesta consiste en dar un máximo de 200.000 euros a Alvedro para captar dos rutas, un 10% del presupuesto de Turismo para vuelos. Todavía no se han concretado destinos ni plazos, aunque el Concello avanzó que las nuevas rutas entrarán en funcionamiento en otoño.
















