Es tan rocambolesco el panorama en el Real Madrid después de su segunda temporada en blanco que, después de que se confirmara de manera oficiosa (no oficial) que José Mourinho iba a volver al banquillo merengue, el portugués aún sigue con contrato en vigor en el Benfica.
Todo ello se debe al proceso electoral que Florentino Pérez abrió hace ahora dos semanas tras su esperpéntica rueda de prensa y que ha puesto en pausa cualquier tipo de contratación pese a que, con los estatutos en la mano, puede haberla.
De esta manera, se ha terminado (concretamente hoy a las 23:59 horas) el periodo de diez al término de la temporada que José Mourinho y el Benfica tenían firmado desde el pasado mes de septiembre en el que ambas partes podrían romper su unión a cambio de 3 millones de euros. De lo contrario, el contrato del portugués seguiría en vigor hasta 2027 y, de querer salir, debería hacerlo por una cantidad mayor.
Una cláusula esta que, precisamente, se firmó así por la existencia de elecciones a la presidencia del Benfica. En ese momento, septiembre de 2025, Rui Costa, valedor de ‘Mou’, peleaba por el trono benfiquista con João Noronha Lopes y en caso de que pudiera no salir elegido, decidieron blindarse de esa manera.
Ahora, sin embargo, esto supone un contratiempo para todas las partes. Empezando por el Benfica que ya sabe que José Mourinho no seguirá la próxima temporada y debe cerrar ya al próximo entrenador ya que, al quedar encuadrado como tercer en Liga, debe jugar la fase previa de la Europa League que comienza el 23 de julio.
Pese a todo, en el Real Madrid todavía no se conocen los plazos de las elecciones a la presidencia pero lo que parece claro es que José Mourinho no oficializará su llegada hasta el próximo mes de junio.












