El Consejo de Ministros aprobará este martes cambios en la jubilación flexible, para incentivar que los jubilados vuelvan a trabajar y combinen parte de su pensión con un sueldo. La principal novedad diseñada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones es que ahora los pensionistas puedan, una vez ya estén retirados, volver voluntariamente al mercado de trabajo y hacerlo como autónomos, según ha podido confirmar EL PERIÓDICO de fuentes conocedoras.
Un cambio pensado para personas que hayan llegado a la edad de jubilación bien de salud, que una vez retiradas se replanteen su rutina y decidan que tienen ganas de volver a trabajar. Según un estudio publicado por Funcas en septiembre de 2025, casi el 30% de los jubilados volvería a trabajar para ampliar sus ingresos.
Un perfil que encaja con profesionales liberales, con una agenda de contactos que les permite reincoporarse al mercado -como médicos, abogados o arquitectos– y hacerlo incentivados por buenas remuneraciones. O, en el caso de los autónomos, para complementar una pensión que no siempre es tan elevada como la de los asalariados.
La ministra Portavoz, Elma Saiz, tras una reunión del Consejo de Ministros. / José Luis Roca / EPC
También puede servir para aquellas personas que se vieron obligadas a jubilarse de manera forzada, por ejemplo porque su empresa hizo un ERE y las despidió. La jubilación flexible les puede permitir mejorar sus cotizaciones y cuando vuelvan a jubilarse al 100% les quedará mejor pensión. Las posibilidades de estos prefiles para reengancharse a un mercado laboral que les expulsó en su día son, no obstante, más limitadas.
Los cambios aprobados este martes por el Consejo de Ministros los publicará presumiblemente el Boletín Oficial del Estado (BOE) este miércoles y entrarán en vigor al cabo de tres meses, es decir, a partir del próximo 27 de agosto.
Vía poco usada
Esta es una modalidad que con las actuales condiciones prácticamente nadie usa. Eminentemente está reservada a jubilados que quieran volver a trabajar con un contrato a tiempo parcial y con un cobro limitado de su pensión. Según los últimos datos facilitados facilitados por la Seguridad Social a sindicatos y patronales, apenas unas 3.000 personas en toda España.
La ministra Elma Saiz quiere popularizar este recurso para sumar a más efectivos ‘de la reserva’ al mercado laboral. Y pretende hacerlo por dos vías. La primera: dar más dinero a los jubilados que se reincorporen con un contrato a tiempo parcial (el contrato a tiempo completo sigue vetado y para ello hay otros recursos).
Un jubilado podrá volver a trabajar de forma parcial, entre un 33% y 80% de jornada, y cobrar parte de su pensión
Hasta ahora, el jubilado podía regresar y realizar una jornada de entre el 25% y el 75%. Y tras la reforma dicho porcentaje se eleva a una horquilla de entre el 33% y el 80% del tiempo total. La cuantía de la pensión se reducirá en relación proporcional al tiempo que comience a trabajar. Por ejemplo, si un médico jubilado vuelve a pasar consulta y lo hace a media jornada, pues cobrará la mitad de la pensión que estaba cobrando, más su nuevo sueldo.
Los autónomos también pueden
Y la otra tecla que toca la Seguridad Social es la de abrir la jubilación flexible a los autónomos. Mejor dicho, a aquellos pensionistas que quieran volver a trabajar como autónomos, ya que hasta su retiro pueden haber estado ejerciendo como autónomos o como asalariados. El pensionista recibirá un 25% de su pensión y aquellos ingresos derivados de su nueva actividad. A efectos de protección social y asistencia, mantendrá aquellos servicios propios de un jubilado.
En ambos casos, tanto si la persona regresa como asalariado o como autónomo, la Seguridad Social mantendrá el plus de la paga que en su día le concedió si decidió retirarse pasada su edad legal de jubilación. En lo que va de 2026, el 12% de las personas que se jubilan ya lo hacen pasado el mínimo legal.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (c), posa con los representantes de la patronal y los sindicatos durante la firma del nuevo acuerdo en materia de pensiones. / ZIPI / EFE
El Gobierno avanza en su agenda de reformas sobre el sistema de Seguridad Social, con el objetivo de alargar la vida laboral de los españoles por la vía de los incentivos y apuntalar así la sostenibilidad de las pensiones. Esta es la línea en la que lleva negociando (y acordando en muchos casos) con patronal y sindicatos. Las arcas públicas logran aumentar sus ingresos, ya que hay más gente cotizando, a la vez que reducen sus gastos, ya que hay menos gente cobrando (o cobrando un poco menos del sistema público).
Durante los últimos años, el Ejecutivo ha aprobado mayores pagos para aquellos trabajadores que demoren su jubilación, mejores condiciones para quien en el momento de jubilarse decida seguir trabajando y combinarlo con la pensión y ahora le toca el turno a aquellos jubilados que ya estén retirados y decidan volver al ruedo.
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