La crisis en la que se encuentran inmersas Giochi Preziosi y su filial española Famosa podría tener una resolución inminente. Según varios medios italianos, como Il Corriere della Sera, la firma china Superhisen se prepara ya para tomar el control del conglomerado, tras haber firmado un memorándum de entendimiento, que debería materializarse en un acuerdo vinculante en los próximos días, según el rotativo.
El acuerdo pasaría, entre otras cosas, por una ampliación de capital del grupo de unos 80 millones de euros, que permitiría a la china hacerse con una participación mayoritaria, junto a otros inversores institucionales internacionales. La operación supondría la salida de Enrico Preziosi de la gestión y permitiría resolver la delicada situación en la que se encuentra el conglomerado, que acumula una deuda de 410 millones de euros y un patrimonio neto negativo de 217 millones de euros, según las mismas fuentes.
El acuerdo también permitiría desbloquear la situación que vive Famosa, la juguetera con sede en el polígono de Las Atalayas que se encuentra en situación de preconcurso, precisamente, al depender de la financiación de su matriz que, además, tiene pignoradas las acciones de la firma como garantía de varios préstamos corporativos. En otras palabras, que la continuidad de ambas compañías está inevitablemente ligada.
Deterioro
La noticia del posible acuerdo ha coincidido en el tiempo con la publicación en el Registro Mercantil de las cuentas consolidadas de Famosa del ejercicio de 2024, que muestran el claro deterioro que sufren los balances de la histórica firma, pese a todo, el buque insignia del sector juguetero español.
Nenuco es una de las marcas icónicas de Famosa. / Pilar Cortés
El grupo Famosa -que concentra tanto las sociedades históricas que dependían de la empresa nacida en Onil, como la actividad de Giochi Preziosi en España- cerró ese año con una facturación de 142,6 millones de euros, tras sufrir un recorte del 17 % en sus ventas, que los gestores de la firma atribuyen a una mala campaña navideña provocada por los estragos de la inflación en las economías domésticas y el aumento de las hipotecas, por la subida de los tipos de interés.
El resultado de esta contracción de negocio fueron unas pérdidas de 53,5 millones de euros, frente a los beneficios de algo más de 300.000 euros que anotó el año anterior, y que llevaron al grupo a acumular un fondo de maniobra negativo de 96 millones de euros, principalmente por la financiación con su socio único, es decir, la matriz italiana de Giochi Preziosi.
Los propios gestores señalan en el informe de gestión su dependencia de las líneas de financiación de circulante de su socio único y el problema que supone que este se encuentre en un proceso de reestructuración de la deuda. Una situación ante la que Famosa optó por solicitar también un preconcurso de acreedores de forma preventiva.
Negociación
El informe ya recoge que desde octubre del año pasado se está negociando la entrada de un potencial inversor -en referencia a Superhisen, al que no se cita directamente-, que asumiría la deuda comercial con determinados proveedores por un importe aproximado de 10 millones de euros, que, posteriormente, serían capitalizados liberando a Famosa de esta deuda. En paralelo, este inversor inyectaría 20 millones en mercancías para apoyar el capital circulante sin crear nueva deuda financiera.
Claro está, un rescate que depende del acuerdo global para todo el grupo Giochi Preziosi, ya que las acciones de Famosa están pignoradas como garantía -por un valor de 77 millones- de un tramo de los créditos corporativos de su matriz italiana. De hecho, los acreedores de la compañía italiana ya han emitido una orden de ejecución señalando que todos los importes que Famosa devuelva a sus propietarios deben ingresarlos directamente en sus cuentas.
De materializarse, el acuerdo con Superhisen, resolvería estos problemas financieros y permitiría la continuidad de la firma. De momento, en las instalaciones de Famosa en el polígono de Las Atalayas, la actividad se mantiene con total normalidad, según confirman fuentes sindicales.
La compañía es la propietaria de algunas de las marcas de juguetes más icónicas del mercado español, como Nancy, Nenuco o Pinypon.
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