El petróleo se ha desplomado este lunes más de un 6%, tanto el barril Brent como el West Texas, después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, haya dado nuevas esperanzas sobre una pronta reapertura del estrecho de Ormuz. En concreto, el republicano ha afirmado que las negociaciones con Irán avanzan de manera «constructiva», lo que permitirá, si todo va bien, reabrir por completo esta vía marítima por la que circula aproximadamente el 20% del crudo que abastece la demanda mundial.
«Las negociaciones avanzan de manera ordenada y constructiva, y he informado a mis representantes que no se apresuren a cerrar un acuerdo, ya que el tiempo está de nuestro lado«, dijo Trump este domingo en una publicación en la red social Truth Social.
Estas declaraciones han terminado de sentar las bases para el optimismo que muestran los inversores, después de que el sábado el presidente de EEUU afirmase que el acuerdo con Irán para abrir el estrecho de Ormuz, entre otros asuntos, estaba prácticamente negociado y se anunciaría pronto.
El republicano ya había dicho en más de una ocasión que el conflicto con Irán estaba a punto de resolverse, pero lo cierto es que las tensiones lejos de resolverse, se intensificaban y los precios del petróleo volvían a dispararse. Sin embargo, parece que algo está cambiando en el mercado.
«Las nubes de guerra comienzan a disiparse sobre el estrecho de Ormuz, mientras surgen los primeros indicios de calma tras semanas de navegar una tormenta geopolítica», dice Stephen Innes, socio director de SPI Asset Management.
Según dice este experto, los inversores «empiezan a anticipar la posibilidad de que el punto crítico energético más peligroso del mundo pronto reabrirá a un flujo relativamente normal«. Para Innes, la respuesta del mercado «tiene todo el sentido», dado «el gran temor a la inflación y la política de tipos de interés restrictiva que se habían arraigado en la curva durante la reciente crisis energética».
En su opinión, «si el petróleo y los rendimientos continúan bajando simultáneamente a medida que se normaliza el tráfico en el estrecho de Ormuz, las acciones podrían seguir subiendo simplemente porque una parte significativa del temor a la inflación que impulsó los rendimientos de los bonos a máximos de varios años comenzaría a revertirse al mismo tiempo que la temporada de resultados cierra con una nota notablemente sólida para las empresas estadounidenses».
Cabe recordar que la pasado semana el West Texas, de referencia en EEUU, perdió más de un 8%, mientras que el Brent, de referencia en Europa, cayó más de un 5% después de que Trump afirmase que había cancelado un inminente ataque aéreos contra Irán para dar más tiempo a las negociaciones.
Desde que EEUU e Israel atacaron Irán el pasado 28 de febrero, los precios del petróleo se han disparado más de un 30%.
CIERRE DE FACTO
Irán impuso el bloqueo de facto del estrecho de Ormuz a principios de marzo, después de que los ataques aéreos estadounidenses e israelíes mataran al jefe de Estado de la República Islámica, el ayatolá Ali Jamenei, y a otros altos dirigentes.
Entonces empezó a exigir a los buques un permiso especial para transitar por la vía marítima o, de lo contrario, se arriesgaban a ser atacados. Eso provocó que dejasen de circular barcos por la zona, lo que ha derivado en la mayor interrupción del suministro de la historia.
La situación respecto a la circulación de buques empeoró después de que, como respuesta, Estados Unidos impusiera un bloqueo a los puertos y buques iraníes. Según ha confirmado el propio Trump este bloqueo se mantendrá en pleno vigor hasta que se alcance, certifique y se firme un acuerdo.













