Alfonso Díaz no piensa dimitir. El CEO de Negocio del Mallorrca compareció tras el descenso del equipo a Segunda División, en una noche durísima en Son Moix, marcada por la decepción deportiva y por los cánticos de una parte de la afición pidiendo responsabilidades durante el partido ante el Oviedo y también después del encuentro.
Díaz, uno de los señalados por la grada, abrió su intervención con un mensaje de disculpa. «Quiero empezar pidiendo perdón a la afición por el descenso», afirmó, consciente del golpe que supone para el club regresar a Segunda. «Es un momento muy duro para el club. Llevamos muchos años trabajando, hemos pasado por esto y estoy seguro de que vamos a volver a reconstruir, a sacar el club adelante y a volver a Primera División», señaló.
El dirigente mallorquinista agradeció el apoyo de la afición durante toda la temporada y en la jornada de este sábado. «Han estado siempre. Hemos sido 19.000, han estado animando. Solo puedo dar las gracias y pedir disculpas por lo que ha ocurrido», insistió.
Díaz admitió que el descenso obliga a una reflexión. «Hay que hacer autocrítica. Está claro que cuando desciendes es que no has hecho las cosas bien», reconoció. En ese sentido, aseguró que el club deberá analizar los errores cometidos y afrontar el reto de recuperar la categoría. «Hay que analizar bien qué se ha hecho para no volver a caer en lo mismo y tratar de subir lo antes posible a Primera División», añadió.
Preguntado por el mensaje de Andy Kohlberg, presidente del club,apuntó: «Tenemos la confianza de seguir trabajando por este club y volver a Primera División. Esa es nuestra única obsesión ahora», afirmó.
¿Piensa dimitir?
La cuestión directa llegó poco después: si pensaba dimitir. Díaz evitó pronunciarse. «Tengo que trabajar. Tengo que seguir trabajando», dijo. El CEO recordó que lleva diez años en el Mallorca y que el club ya ha atravesado situaciones complicadas. «Nos hemos caído, hemos descendido, nos hemos levantado. Tenemos que seguir en esa línea», señaló.
También tuvo palabras para los empleados de la entidad. «Lo siento mucho por los trabajadores, por todos los trabajadores de oficinas y de la ciudad deportiva, que han trabajado incesantemente y con mucho empeño», apuntó.
Sobre la continuidad de Martín Demichelis en el banquillo, Díaz se remitió la decisión a la dirección deportiva: «Es una cuestión que debe responder Pablo Ortells».
Cuestión económica
En el plano económico, el dirigente negó que el descenso obligue al Mallorca a malvender jugadores. «No lo creo», respondió. Tampoco aceptó calificar la caída a Segunda como un desastre financiero. «No le diría desastre. Es un cambio importante y hay que adaptarse», explicó.
Díaz defendió que el club llega a esta nueva etapa en mejores condiciones que en anteriores descensos. «Ahora estamos mucho mejor que hace cinco años. Durante este tiempo se ha logrado tener un club muchísimo más fuerte y más saneado», aseguró.
El mensaje final del CEO fue el de la reconstrucción del eqiupo. «La Segunda División cambia muchísimo y hay que adaptarse, pero seremos un club fuerte en Segunda», concluyó.
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