JUEGO DE SERIES | Netflix y el algoritmo de la nostalgia

Antes de convertirse en la gran fábrica global del streaming, Netflix fue un videoclub. Uno peculiar: en lugar de alquilar películas en una tienda física, enviaba los DVDs por correo, incluidas temporadas completas de series que ya habían terminado su emisión. Así se descubrió otra manera de ver series, en las que el espectador las seguía a su ritmo, lejos de horarios y emisiones semanales. Con el tiempo, aquella idea pareció desplazada por otro tipo de negocio, cuando la empresa se lanzó a producir sus propias ficciones. Netflix dejó de ser el lugar al que acudir para recuperar viejas series y pasó a funcionar como una gigantesca fábrica de novedades.

Fuente