La denuncia por presunto acoso sexual contra el expresidente de la Diputación de Lugo José Tomé dio este miércoles un nuevo paso en los juzgados. La mujer que acusa al todavía alcalde de Monforte de Lemos compareció por primera vez ante la jueza del tribunal de instancia número 3 de Lugo, competente en las causas de violencia sobre la mujer, en una jornada marcada por la expectación alrededor de un caso que lleva meses sacudiendo al socialismo gallego.
La denunciante llegó poco antes de las diez de la mañana a los juzgados de la Plaza de Avilés acompañada de su madre y de su abogado. Según explicó el letrado a la agencia EFE, además de la joven también fueron citados dos testigos, entre ellos su propia madre, que habría trasladado inicialmente a dirigentes del PSdeG el supuesto comportamiento inapropiado atribuido a Tomé. Por el momento no ha trascendido la fecha en la que tendrá que declarar el presunto acusado.
El dirigente socialista abandonó la presidencia de la Diputación lucense y pidió la baja en el partido tras hacerse pública la denuncia a través del canal interno del PSOE. Sin embargo, mantiene la alcaldía de Monforte de Lemos y conserva su acta como diputado provincial no adscrito. Desde que trascendió el caso, ha negado reiteradamente las acusaciones y sostiene que seguirá adelante «hasta descubrir qué es lo que hay detrás».
La versión conocida hasta ahora sitúa el origen de los hechos en septiembre de 2025. Según la denuncia, ambos mantuvieron entonces un encuentro en el que hablaron sobre unas oposiciones que preparaba la joven en Monforte. Durante aquella conversación, Tomé le habría insinuado presuntamente favores sexuales a cambio de facilitarle el acceso a la plaza a la que aspiraba, llegando incluso a advertirle de que, si no aceptaba, no lograría aprobar. La respuesta de la mujer, según ella misma relató posteriormente, fue tajante: «No soy una prostituta».
La causa dio un nuevo giro el pasado marzo, cuando la Fiscalía Provincial de Lugo formalizó una querella contra el exdirigente socialista tras recibir una denuncia particular por unos hechos presuntamente delictivos ocurridos en septiembre de 2025. El Ministerio Público aprecia indicios que podrían encajar, de manera provisional, en un delito de acoso sexual o en otro de abuso en el ejercicio de función pública, motivo por el que impulsó la apertura de diligencias de investigación preprocesal y la correspondiente acción penal.
Seis denuncias internas y una crisis en el PSdeG
Aunque el episodio denunciado se remonta a septiembre de 2025, el caso no saltó a la esfera pública hasta varios meses después. Según distintas informaciones, el malestar comenzó a circular internamente en el PSdeG semanas después de los hechos. La madre de la denunciante habría puesto en conocimiento de responsables socialistas gallegos la situación, mientras el nombre de Tomé empezaba a aparecer en conversaciones internas vinculadas a presuntos comportamientos impropios.
La crisis terminó de estallar en diciembre, cuando varias informaciones periodísticas revelaron la existencia de denuncias internas contra el entonces presidente de la Diputación. La presión política y mediática fue inmediata y acabó provocando la salida de Tomé de la institución provincial y su baja en el partido.
Paralelamente, el programa Código 10, emitido por Cuatro, desveló que hasta seis mujeres habían presentado denuncias en el canal interno del PSOE acusando al dirigente lucense de comportamientos de acoso sexual. En aquel momento, Tomé era una de las figuras con más peso orgánico del socialismo gallego: presidente de la Diputación, secretario provincial del PSOE en Lugo y miembro del Comité Federal del partido.
Las denunciantes sostienen además que la dirección del PSdeG conocía la situación. En concreto, aseguran que el secretario xeral de los socialistas gallegos, José Ramón Gómez Besteiro; la exalcaldesa de Lugo Lara Méndez; y Pilar García, secretaria de organización del PSOE lucense, habían sido informados previamente de las acusaciones, extremo que todos ellos niegan.
Según avanzó entonces el programa televisivo, las denuncias internas habrían comenzado a registrarse tras estallar el llamado caso Salazar. Una de las mujeres llegó a asegurar en esos escritos que Tomé «lleva tiempo acosando sexualmente a muchas mujeres en toda la provincia de Lugo» y que sus comportamientos afectaban «a militantes, simpatizantes, concejalas, trabajadoras, alcaldesas, periodistas o diputadas».














