Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, pedirá declarar de nuevo ante la jueza del Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell, una vez su equipo legal analice los más de 1.500 folios de sumario judicial. En este sentido, su defensa considera que los informes de los Mossos d’Esquadra, aportados a la causa y en los que se basa el auto judicial, tienen «graves imprecisiones», ya que están basadas en conversaciones sin contexto e incluso de hace años.
Por eso, el equipo de abogados de Andic, que lidera Cristóbal Martell, quiere refutar el móvil económico que, para la policía, es el principal móvil del crimen. Tras la comparecencia, Andic quedó en libertad provisional al depositar el millón de euros de fianza que le fijó la jueza, quien le atribuye un delito de homicidio ante los indicios de que «planificó» dar muerte a su padre en una excursión por la montaña de Collbató (Barcelona), el 14 de diciembre de 2024.
La defensa que dirige Cristóbal Martell trabaja para rebatir los indicios incriminatorios que los informes de la policía detallan y en los que la jueza se basó para acusarle de homicidio
Precisamente, según fuentes cercanas al caso citadas por la agencia EFE, el desconocimiento de los indicios incriminatorios que relata el sumario -integrado por informes técnicos de los Mossos, además de declaraciones de testigos- motivaron que Andic se acogiera a su derecho a contestar únicamente a las preguntas de su abogado, en la comparecencia del martes ante la jueza.
En la vista, no obstante, el investigado afirmó que, una vez conociera el contenido del sumario, pediría volver a declarar -lo que, de acuerdo con la ley, el juez debe aceptar si lo estima pertinente para aclarar los hechos-, con la intención de responder a las preguntas de todas las partes.
Mientras tanto, la defensa de Andic trabaja para rebatir los indicios incriminatorios que la policía catalana detalla en sus informes y que la jueza esgrimió para sustentar su decisión de imputar al hijo del empresario un delito de homicidio.
Parte de las conclusiones de la policía catalana se basan en el análisis de las conversaciones de Whatsapp entre padre e hijo, pero la defensa considera que se trata de interpretaciones «sesgadas», sin contexto y basadas en mensajes que intercambiaron años atrás, incluso en el año 2018.
Sin móvil económico
Otra de las acusaciones que los abogados tratan de desmontar -también fundamentada en parte en el contenido del teléfono del fundador de Mango- es que Andic planificara el homicidio por un móvil económico, llevado por su «obsesión por el dinero», tras saber que su padre planeaba cambiar su testamento para destinar parte de su fortuna a una fundación social.
No obstante, según portavoces de la familia, el proyecto de crear una fundación destinada a fines sociales siguió adelante tras la muerte de Isak Andic, sin que sus hijos, incluido Jonathan, plantearan objeción alguna: si el plan se paralizó es por la coincidencia con la investigación sobre la muerte del empresario y será la familia la que decidirá cuándo se reanuda.
Mientras tanto, se siguen destinando fondos de la herencia de Isak Andic a proyectos filantrópicos vinculados al empresario fallecido, quien había destacado siempre por su compromiso social, añaden los portavoces.
Los portavoces de la familia Andic insistieron el martes en proclamar la inocencia de Jonathan y en que ni hay ni habrá pruebas que lo incriminen. A partir de este jueves, recalcan, se defensa se hará «en sede judicial».
Un «cúmulo de indicios»
En el auto en el que acordó prisión bajo fianza para Andic, la jueza mantiene que existe un «cúmulo de indicios» que podrían implicar al hijo del empresario, quien a su parecer tuvo una «participación activa y premeditada» en el homicidio.
La instructora hace hincapié en la «planificación y estudio previo del lugar de los hechos» que hizo el hijo del fundador de Mango, quien acudió en tres ocasiones a la zona en los días previos, en lo que aprecia «un intento de crear una situación y circunstancias concretas lo más discretas posibles previamente a los hechos, en el mismo momento y durante los minutos posteriores a la caída».
Asimismo, la jueza subraya que los resultados de la autopsia «descartan prácticamente» que la caída fuese producto de un «resbalón o tropiezo».
En el auto en el que acordó imponer a Jonathan Andic una fianza de un millón de euros para eludir la prisión preventiva, la jueza también reveló que el hijo mayor del fundador de Mango «había verbalizado en sus escritos sentir odio, rencor, ideas de muerte» y que culpabilizó «de su situación a su padre».
Además, también ve como indicios contra el hijo la «desaparición, en extrañas circunstancias» de su móvil antiguo -cuyos datos ya habían sido borrados previamente-, en un «viaje relámpago» a Quito (Ecuador) al trascender que se había reabierto la investigación, a finales de marzo de 2025.
Otro de los indicios se basa en un informe de la unidad de montaña de los Mossos, que sostienen que las huellas que detectaron en el suelo en el lugar de la caída se tuvieron que realizar de forma «deliberada», ejerciendo presión -con al menos cuatro acciones de refregado con la suela-.
De esta forma, según el informe policial, con solo un frotamiento hacia adelante «simulando un resbalón» no se puede generar una pisada como la localizada en el lugar de la caída.
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