Las Fuerzas Armadas van a desplegar en Eslovaquia por primera vez la práctica totalidad de la Brigada OTAN que lidera España para la disuasión en ese punto del flanco Este europeo. Bajo el nombre de Strong Lineage 2026, el Ejército prepara una de sus más complejas proyecciones en el exterior, para ensayar y demostrar a la Alianza Atlántica -y demostrarse a sí mismo- que la brigada multinacional cuya coordinación se le ha encargado estaría lista en caso de necesidad en el amplio marco de lo que en el lenguaje de los aliados llaman “respuesta ultrarrápida”.
La prueba no es, esta vez, acreditar el movimiento para una respuesta armada en un conflicto ya declarado, sino para una fase previa, la de disuasión a un supuesto agresor, o sea, Rusia, con la intención de que ese conflicto no se declare.
Supuesto de inicio: los sensores de la OTAN perciben peligro de agresión según una serie de indicadores que pasan de verde a naranja, y de naranja a rojo… Con arreglo a ese monitoreo constante que hace la Alianza, sus analistas de inteligencia determinan que en una fecha X, en un plazo de 60 días, podría haber una agresión. Entonces, deberá estar desplegada en como máximo 30 días la brigada multinacional de Eslovaquia para, una vez con todas sus fuerzas en el terreno y mostrando su aptitud para repeler un ataque, disuadir al posible agresor, o sea, “convencerle de que abandone sus intenciones”, explica el capitán de fragata Francisco Delgado, responsable del marco operativo de la operación.
Grandes magnitudes
Strong Lineage 26 es el ensayo de todo eso: poner a prueba la capacidad de convertir en brigada sobre el terreno el battle Group de 700 militares que hoy mantiene la OTAN como embrión en Eslovaquia bajo mando español. El esfuerzo que significa mover rápido y a 3.300 kilómetros de la costa de Almería a un contingente militar tan amplio y complejo queda retratado en sus magnitudes numéricas: son 268 vehículos, 50 remolques, 49 contenedores y 52 medios terrestres de diverso tipo, para el uso de 1.932 españoles que se verán implicados en el ensayo.
Entre los medios que hay que proyectar hay vehículos de infantería y portamorteros VAMTAC, blindados Centauro y BMR, lanzadores de misiles antiaéreos Mistral y cohetes contracarro Spike, obuses ligeros, material de guerra electrónica, drones y sistemas contra drones, un hospital completo Role 2B… medios que se han de combinar en el terreno con los carros Leopard que aporta Portugal, y los vehículos de combate Pandur y Patria eslovenos y eslovacos, entre otros sistemas.
El teniente coronel Juan Villarta, encargado del rompecabezas logístico, describe gráficamente el envío de España: “Son 2.900 toneladas de carga y una línea de vehículos que, puestos uno detrás de otro, mediría 2,2 kilómetros de largo”.
Preparativos del viaje entre legionarios que moverá el Ejército a Eslovaquia / EMAD
Mover todo eso implica también contactos diplomáticos, coordinación con las autoridades locales para no colapsar las carreteras, habilitar espacios de aparcamiento, contar con combustible y alojamiento, repartir el contingente en varios convoyes, para que poco a poco discurran por el territorio.
Multinacional
La mayor parte de este despliegue saldrá de Almería por mar hasta Eslovenia, y para atravesar por carretera ese país, Hungría y Eslovaquia hasta su destino en el campo de maniobras de Lèst, próximo a la frontera con Ucrania.
Hay un cronograma para un mes frenético de actividad del Ejército. Comienza el próximo día 24 su fase inicial, o de integración sobre el terreno. Del 29 al 3 de junio, las tropas concentradas en Eslovaquia -en su mayoría legionarios españoles, pero también 600 checos, 103 eslovenos, 108 portugueses, 18 rumanos, 27 eslovacos y 4 turcos hasta sumar casi 3.000 efectivos- estarán realizando ejercicios tácticos bajo el ojo evaluador de la OTAN.
El 14 de junio se inicia el repliegue, que es otro reto para el Ejército: devolver completo y en buen estado todo el material proyectado, en un camino de retorno que, de nuevo, atraviesa territorio de tres países europeos, navega por el Tirreno, bordea Italia y llega por el Mediterráneo de nuevo a Almería.
La proyección de fuerza pone en el centro del esfuerzo a la Legión, que no solo deberá aumentar efectivos de infantería, relata el comandante Francisco Rubio, implicado en la “generación de capacidades” desde el área de preparación y alistamiento de esta operación; también deberá crecer sobre el terreno en defensa nuclear, biológica y química, lucha contra carros de combate, inteligencia y capacidades aprendidas en la lucha contra drones y elevar el tamaño y capacidades sanitarias hasta contar con un hospital de campaña.
Los medios aéreos de apoyo también van a crecer en la cercana base de Kuchyna. En ese aeródromo España tenía hasta ahora basados dos helicópteros de ataque Tigre y un NH 90. Ahora irán para allá otros dos tigres y otro NH 90, además de un helicóptero Chinook de transporte que se quedará allí reforzando el Battle Group cuando el resto del despliegue regrese a sus países.
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