Wall Street cae este martes con preocupación por el negativo comportamiento de los grandes valores tecnológicos y, sobre todo, por el de las acciones de las compañías de semiconductores y de los fabricantes de memorias. Esto, en un mercado que espera con nerviosismo los resultados de Nvidia y donde reinan las dudas sobre el conflicto en Oriente Medio.
Y es que las declaraciones del CEO de Seagate, Dave Mosley, en una conferencia de JP Morgan, donde señaló que construir nuevas fábricas bajo las actuales condiciones tecnológicas y cíclicas «llevaría demasidado tiempo» como para responder efectivamente a la demanda de corto plazo, «sirvieron de detonante para provocar ventas masivas entre los valores del sector de los semiconductores y entre algunos de los relacionados con el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), ya que los inversores interpretaron que estas compañías no iban a ser capaces de hacer frente a la fuerte demanda de sus productos y, por ello, retrasarían muchos proyectos«, valoran en Link Securities.
De hecho, tal y como explica Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, los inversores están empezando a considerar el impacto que un conflicto prolongado y los elevados precios de la energía a largo plazo tendrían en las acciones de semiconductores y otras empresas tecnológicas.
«La guerra con Irán amenaza las cadenas de suministro cruciales para la producción de semiconductores que impulsan la revolución de la IA. Los costes de los metales preciosos y el helio, vitales para la producción de semiconductores, están aumentando«, indica.
Además, remarca que si el conflicto se prolonga, podría tener consecuencias más profundas, por ejemplo, en la rentabilidad de los centros de datos. «Esto podría, en última instancia, llevar a una reducción de la inversión en IA, crucial tanto para el mercado bursátil estadounidense como para la economía de Estados Unidos. Si bien esto aún no es una preocupación, podría representar un gran riesgo para los inversores alcistas en los próximos meses».
Con este telón de fondo, el mercado espera los resultados trimestrales que Nvidia dará a conocer este miércoles al cierre de Wall Street. «El mercado suele ser exigente con sus cifras y expectativas, otorgándole una importancia desproporcionada a cualquier aspecto que parezca algo menos sólido de lo esperado, forzando una corrección del valor cuando esto sucede. Si este fuera el caso esta semana, lo consideraríamos una oportunidad para tomar posiciones a precios más atractivos, como cuando anteriormente ha sucedido esto», subrayan en Bankinter.
En el capítulo de resultados, este martes ha sido el turno de Home Depot, la primera de las grandes compañías del sector de la distribución minorista estadounidense que da a conocer sus cifras esta semana. La empresa ha superado las previsiones del consenso de mercado con sus resultados del primer trimestre de 2026 a pesar de «una mayor incertidumbre de los consumidores», y ha reafirmado su guía para el ejercicio completo.
DUDAS CON IRÁN
Desde el punto de vista geopolítico, los inversores siguen pendientes de la guerra de Irán en medio de noticias confusas, ya que Donald Trump ha asegurado en su red en Truth Social la cancelación de un «ataque programado contra Irán mañana» tras las peticiones de Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, para dar paso a conversaciones con Teherán sobre un posible acuerdo para poner fin al conflicto entre ambos países.
En ese sentido, cabe destacar que los países del Golfo han insistido en dos temas: que Irán, de ser atacado, centraría su respuesta en las instalaciones energéticas de la región; y que Irán se mostraba abierto a alcanzar un acuerdo que incluyera el abandono de su programa nuclear.
Sin embargo, Trump también ha pedido a los líderes militares estadounidenses que estén preparados para lanzar «un asalto completo y a gran escala contra Irán de inmediato» si no se alcanza un acuerdo aceptable.
«Será precisamente la posibilidad de que las partes alcancen un acuerdo de paz en Oriente Medio lo que mantendrá a los inversores en ‘modo espera’ (…) En principio, la posibilidad de un acercamiento de posturas y el retraso en el reinicio de las hostilidades en la región están provocando que el precio del crudo se relaje ligeramente, con los inversores en este mercado también a la espera de acontecimientos», indican en Link Securities.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo West Texas baja un 1,07% ($107,50) y el Brent cede un 1,74% ($110,10). Por su parte, el euro se deprecia un 0,30% ($1,1619), y la onza de oro pierde un 0,28% ($4.544).
La rentabilidad del bono americano a 10 años se relaja al 4,609% y el bitcoin retrocede un 0,10% ($76.723).













