La detención este martes, 19 de mayo de 2026, de Jonathan Andic por parte de los Mossos d’Esquadra, como investigado por el presunto homicidio de su padre, el fundador de Mango, Isak Andic, ha vuelto a situar bajo los focos a una familia acostumbrada a moverse con extrema discreción. En ese segundo plano, ahora inevitablemente iluminado, aparece Paula Nata, nombre ‘artístico’ de Paula Navarro Tarrés, empresaria, diseñadora, creadora de contenido, mujer del primogénito del fundador de Mango y madre de su primer hijo, nacido el 13 de septiembre de 2025, una llegada que la familia celebró tras meses marcados por la trágica muerte del empresario catalán.
De hecho, y a causa del duelo, Paula y Jonathan tuvieron que aplazar la fiesta de su boda civil. Meses después, en mayo de 2025, se supo que esperaban su primer hijo que, finalmente, nació el 13 de septiembre de 2025, casi un año después del discreto casamiento de sus padres, al que solo acudieron los más cercanos.
Hasta hace poco, Paula Nata era conocida sobre todo en el universo de la moda, el lujo y las redes sociales. Barcelonesa, de 37 años -ocho menos que Jonathan- y licenciada en Comunicación, había construido una identidad propia mucho antes de que su relación con Jonathan Andic la acercara a una de las sagas empresariales más relevantes de Catalunya. Su perfil público encaja con el de una generación de prescriptoras que no se limitan a posar con marcas: comunican, asesoran, diseñan y convierten su gusto personal en negocio.
Reina del lujo silencioso
Su verdadero nombre, Paula Navarro Tarrés, explica también el alias por el que se ha dado a conocer: Nata nace de la unión de sus apellidos. En Instagram, donde ha reunido una comunidad de más de 117 mil seguidores, su escaparate habla de moda, viajes, joyas, estilo de vida y lujo silencioso. Un lenguaje visual cuidado, más cercano al universo de las invitadas impecables y los hoteles con encanto que al exhibicionismo sentimental. Incluso cuando su relación con Jonathan Andic empezó a hacerse visible, Paula mantuvo una prudencia notable en torno a su vida privada, si bien las fotos en pareja salpican sus historias (celebraciones de gala, vacaciones, momento ‘selfi’ en el ascensor).
Antes de convertirse en rostro habitual del circuito social barcelonés, Paula había trabajado en el sector del lujo. Pasó casi una década en el departamento de ‘marketing’ de Rabat, una de las firmas joyeras más exclusivas de España, donde aprendió desde dentro los códigos de un mundo que después trasladaría a sus propios proyectos. En 2020 dio el salto al emprendimiento con All About Management, su agencia de comunicación, especializada en moda, belleza y ‘lifestyle’, desde la que conecta marcas de alto perfil con creadores de contenido.
Su otra gran apuesta personal es Mes Amies Atelier, una firma de joyería y moda que nació casi por accidente, cuando empezó a diseñar piezas únicas para amigas cercanas. Aquellos encargos privados fueron creciendo gracias a Instagram hasta profesionalizarse. Con el tiempo, y con la asesoría del diseñador Juan Avellaneda, el proyecto se consolidó como una marca de estética sofisticada y femenina.
Eventos de alto perfil
La conexión con el mundo de las bodas, las invitadas y los eventos de alto perfil ha sido una constante en su marca personal. Mucho antes de entrar en la familia de los Andic, ya estaba vinculada a ese ecosistema de lujo contemporáneo en el que conviven comunicación, imagen y negocio.
La relación con Jonathan Andic trascendió públicamente en 2023. Él, hijo mayor de Isak Andic y una de las figuras clave de Mango, siempre había mantenido un perfil bajo, muy en la línea de su padre. Ella, más expuesta por su profesión digital, tampoco pareció interesada en convertir el noviazgo en contenido.
La gran celebración estaba prevista para 2025 y la propia Paula había imaginado una boda de espíritu mediterráneo, íntima y relajada, en Formentera o Ibiza, dos islas muy presentes en la biografía sentimental de ambos. Aquellos planes quedaron atravesados por la muerte de Isak Andic, el 14 de diciembre de 2024 en Montserrat, cuando el fundador de Mango cayó por un desnivel durante una excursión en la que iba acompañado por su hijo.
Desde entonces, Paula ha quedado situada en un lugar especialmente delicado: el de mujer de Jonathan Andic, madre de su primer hijo y figura pública por derecho propio en un momento en que la familia Mango atraviesa una de las crisis más graves de su historia reciente.
Suscríbete para seguir leyendo














