Paz entre padrinos

A su regreso de Pekín, ¿hacia dónde apuntará Donald Trump? La visita al gigante asiático ha puesto de manifiesto que el mundo tiene dos grandes potencias que si se respetan, aunque sea bajo sospecha, a todos nos irá mejor. En este viaje hemos visualizado por primera vez como el poder americano y el chino están parejos. Hemos comprobado que hay recelo, pero al tiempo la prudencia de un líder desbocado como Trump, haciendo algo tan inusual en él como medir sus palabras y gestos. Parecía como en las películas de Francis Ford Coppola cuando los rivales rinden pleitesía al padrino sin saber muy bien si el choque de manos será el inicio de un periodo de colaboración o de confrontación. La duda está en Taiwán.

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