Rosa Villacastín arremete contra ‘La Roca’ por lo que afirman antes del cierre de las urnas en Andalucía: «Así todo el programa»

España afrontaba este domingo una nueva cita electoral en clave autonómica. En esta ocasión, eran los colegios electorales de Andalucía los que abrían sus puertas. Y como en cada domingo de elecciones, los distintos programas de la parrilla centraban gran parte de sus escaleta en los comicios. Uno de estos programas era La Roca, magacín vespertino de laSexta, contra el que Rosa Villacastín alzaba la voz indignada por sus afirmaciones antes de que se cerraran los colegios.

La periodista se quejaba de que el programa presentador por Nuria Roca sacara algunas conclusiones antes de que las urnas se cerraran en los colegios andaluces. Visiblemente molesta, Villacastín escribía el siguiente tuit en su perfil de X -anterior Twitter-: «50 minutos antes de que cierren los colegios el programa La Roca dando por perdedor al PSOE, solo con encuestas. Con imágenes de Guardiola, Azcon, y así todo el programa. Preguntándose qué va pasar ahora con Montero».

Andalucía, en clave electoral

Andalucía amanece este lunes con un escenario político que deja lecturas incómodas para el bloque progresista, pero también con un dato clave que el Partido Popular no puede ocultar: Juanma Moreno pierde la mayoría absoluta y dependerá de Vox para seguir gobernando la Junta. El PP ganó las elecciones andaluzas con 53 escaños y el 41,6% de los votos, pero se quedó a dos diputados de la barrera que le habría permitido mantener el control en solitario del Parlamento autonómico. 

La noche electoral deja así un panorama mucho más complejo para el presidente andaluz de lo que el PP había intentado proyectar durante la campaña. Moreno Bonilla compareció celebrando un «sobresaliente», pero la realidad es que pierde cinco escaños respecto a 2022 y necesitará el apoyo de la extrema derecha para garantizar la estabilidad parlamentaria durante la próxima legislatura. El resultado supone además un frenazo evidente a la estrategia de Alberto Núñez Feijóo de convertir Andalucía en el gran escaparate nacional de una derecha autosuficiente y desligada de Vox.

En el PSOE andaluz, la noche dejó sensaciones encontradas. María Jesús Montero no consiguió recuperar el Gobierno andaluz ni revertir completamente el desgaste histórico que arrastra el partido desde 2018, pero los socialistas lograron mantener el pulso frente a una mayoría absoluta que durante semanas se daba prácticamente por segura para el PP. El PSOE obtuvo 28 escaños y algo más de 947.000 votos, en un contexto especialmente difícil para el espacio progresista y tras una campaña marcada por la fragmentación de la izquierda.

Desde Ferraz y el entorno socialista se insistía anoche en una idea: pese al retroceso electoral, el PP no ha conseguido el cheque en blanco que buscaba. Pedro Sánchez felicitó a Montero por una campaña centrada en «la defensa de los servicios públicos y del estado del bienestar», mientras el PSOE andaluz reivindicaba haber frenado parte del avance conservador en provincias clave. 

Uno de los grandes elementos de la noche fue precisamente el peso que vuelve a adquirir Vox. La formación ultra creció hasta los 15 escaños y recupera capacidad de presión sobre el Ejecutivo andaluz. El partido de Santiago Abascal ya dejó claro tras conocerse los resultados que exigirá influencia política y medidas concretas para facilitar la continuidad de Moreno al frente de San Telmo. La dependencia parlamentaria del PP respecto a la extrema derecha vuelve así al centro del tablero político andaluz.

Mientras tanto, la izquierda a la izquierda del PSOE volvió a pagar el precio de la división. Adelante Andalucía protagonizó una importante subida hasta los 8 diputados, mientras Por Andalucía se quedó en 5 escaños. Aunque el crecimiento de Teresa Rodríguez refuerza parte del espacio andalucista y progresista, la fragmentación impidió nuevamente construir una alternativa competitiva frente al bloque conservador.



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