La 14ª edición de la BTT Arroz a la Zamorana ya está aquí. La prueba, cuya presentación tuvo lugar este lunes, regresa con la firme intención de mantener su alto nivel y prestigio, así como su alto volumen de participantes. Una cifra que se espera alcance, nuevamente, el millar de deportistas en los próximos días.
La relevancia de esta prueba, «la más especial y destacada del circuito provincial», según indicó Juan del Canto, es evidente. Ya no solo porque «reparte fiesta, deporte y turismo por la provincia», como también señaló el diputado de Deportes, también porque «consigue que del primer al último vecino de Carbajales de Alba se vuelque en la organización» y ayude para ofrecer una cita a la que acuden ciclistas de todo el país. Un éxito que también subrayaron desde Caja Rural, uno de sus principales patrocinadores que, junto a otras firmas «impulsan, promueven y facilitan esta prueba» ya imprescindible en el calendario de la BTT.
Como era de esperar, la duodécima edición mantendrá su apuesta por tres recorridos de diferente longitud dentro del apartado BTT. Uno corto (34 kilómetros), uno medio (55 kilómetros) y uno largo (70 kilómetros) cuyos trazados «variarán respecto al pasado curso», según confirmó la organización. Una tradición que permite seguir sorprendiendo tanto a los debutantes como a los más veteranos de una competición que se verá acompañada por dos modalidades senderistas de 10 y 17 kilómetros, respectivamente.
Una vez más, la BTT Arroz a la Zamorana intentará «tocar el mayor número de pueblos colindantes posibles» con sus diferentes circuitos y, según apuntó Roberto Fuentes, en esta ocasión «la ruta larga discurrirá por nueve términos municipales de Tábara, Alba y Aliste». Trazado que discurrirá por caminos entre diversas localidades como Losilla, Santa Ofelia, Marquiz o Losacio, según informó el alcalde de Carbajales de Alba.
La prueba arrancará este domingo día 24 de mayo a las 9.00 horas y se espera que concluya sobre las 13.30 horas con la llegada de los últimos participantes de un pelotón formado por deportistas de procedencias muy diversas. Y es que, pese a no ser profesional, la cita cuenta con una trayectoria consolidada que logra cada año atraer a ciclistas de Castilla y León, Asturias, Galicia o País Vasco… hasta de Tenerife. Un abanico de inscritos que todavía puede ampliarse, ya que las inscripciones estarán abiertas hasta el último día.
Por ahora, hay algo menos de mil participantes inscritos, pero es probable que se alcancen los cuatro dígitos en los próximos días, ya que el precio de las inscripciones (20 euros senderistas y 30 btt) resulta muy asequible teniendo en cuenta el nivel de la organización, así como el gran atractivo de esta competición: la comida posterior con su tradicional arroz a la zamorana que tampoco faltará en esta 14ª edición.














