El Hércules se agarra a la Copa en Algeciras

La presión te aplasta, funciona como una losa, como una carga invisible que te limita, que te impide sentirte libre, vivir despreocupado. Por eso, cuando se esfuma, floreces, vuelves a ser tú, a reconocerte en lo que haces. Lo malo, como le sucede al Hércules, es que no sea por haber sido capaz de darle esquinazo, de sobreponerte a ella, de doblegarla, sino porque te quedas sin objetivo del que preocuparte. Cinco meses después, los alicantinos vuelven de un desplazamiento con los tres puntos, casi el mismo tiempo que llevaba su máximo goleador esta temporada sin festejar un tanto de jugada. Se alinearon los astros en el Nuevo Mirador y, aunque sepa a casi nada, sirve para estirar el anhelo de obtener un premio de consolación: la clasificación para la próxima edición de la Copa del Rey.

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