Habrá que seguir remontándose más de 40 años para encontrar un campeón en Escocia que no sea ni Celtic ni Rangers. El Hearts soñaba con conseguirlo, pero se topó con la realidad en Celtic Park donde cayó por 3-1. Y eso que se adelantó en el marcador. Les valía con empatar y lo consiguieron hasta el minuto 88. El nipón Maeda fue su verdugo y el hombre que entregó al Celtic un título que durante meses soñaron en levantar en una ciudad distinta a Glasgow.
El Hearts aguantó hasta el minuto 88. Rozó con los dedos su primera liga en 66 años y se la quitaron de la manera más trágica y cruel posible. Un tanto del Celtic en el minuto 88, validado por el VAR acabó con la épica de los de Edimburgo. Llegó a la jornada final con una titánica tarea. Ganar o empatar en un Celtic Park a reventar y con ansias de un quinto título consecutivo que les desempatase con el Rangers. Los protestantes suman 55 trofeos de liga, los mismos que los católicos, que este sábado se tuvieron que contentar con el subcampeonato.
El Celtic conquistó su quinto título consecutivo en Escocia.
El Hearts se adelantó a los 43 minutos gracias a un cabezazo de Lawrenze Shankland y, aunque el Celtic igualó antes del descanso con un polémico penalti transformado por Arne Engels, la segunda mitad fue un ejercicio de resistencia. Los aficionados del Hearts, que contenían el aliento en la grada, creyeron estar a salvo cuando Kelechi Iheanacho se estrelló con el palo en el minuto 80, pero lo más cruel aún estaba por llegar.
En el minuto 88, el árbitro anuló un tanto a Daizen Maeda por fuera de juego. El japonés había rematado en boca de gol un envío de Osmand, pero el colegiado se había equivocado. Había pitado fuera de juego del nipón cuando el que había recibido el balón en el inicio de la jugada era su compañero. Le avisaron desde el VAR y dio validez al tanto. Maeda rompió a llorar, como tantos aficionados del Hearts a los que la última esperanza se les esfumó en el minuto 99 cuando, con el portero arriba intentando rematar una falta, Osmand aprovechó la barra libre para marcar a puerta vacía.

El Hearts se quedó sin el título que llevaba tantos años soñando.
Al tanto del galés le siguió una invasión de campo que se comió los últimos segundos de juego. Los ‘Jambos’ no habían estado tan cerca de un título liguero desde la temporada 1986, la última de Ferguson antes de marcharse al Manchester United, cuando se les escapó la liga en el último partido con una derrota ante el Dundee United. Aquella vez, el campeón fue el Celtic. La historia se repitió. Los Católicos suman su quinto título consecutivo y ya son el gran rey de Escocia con 56 trofeos. El Hearts tendrá que seguir esperando.












