A punto de cumplir ocho años en La Moncloa, Pedro Sánchez se ha convertido en el segundo presidente del Gobierno más longevo de la democracia. Con 2.905 días en el cargo, el líder de los socialistas supera el umbral del popular José María Aznar, quien gobernó durante dos legislaturas completas. De entre los socios de la UE, Sánchez es también el segundo más veterano. Solo por detrás del croata, Andrej Plenković, y aventajando en más de un año a la siguiente en la lista, la danesa Mette Frederiksen. En Moncloa asocian este hito con la estabilidad política, en contraste con otros países de nuestro entorno azotados por turbulencias políticas.
En Francia se han sucedido cuatro primeros ministros en apenas dos años y medio, marcados por el bloqueo político y una Asamblea Nacional fragmentada en tres. Si se atiende a la última década en Europa, Italia ha tenido tres primeros ministros y Reino Unido media docena. Una inestabilidad que en el caso de los británicos está lejos de superarse. Tras las municipales de esta semana se ha abierto la enésima crisis política, con la continuidad del laborista Keir Starmer en duda dentro de su propio partido cuando todavía no ha cumplido dos años en Downing Street.
Frente a la debilidad parlamentaria de un gobierno de coalición en minoría, en el Ejecutivo ponen en valor la supuesta capacidad para alcanzar acuerdos con formaciones diferentes pese a que se encaminan a una legislatura sin Presupuestos. Asimismo, refuerzan la estabilidad del ejecutivo de Sánchez aludiendo a la paz social y territorial con la normalización de las relaciones institucionales con Catalunya tras el ‘procés’ y ante el hecho de que Sánchez sea el único presidente del Gobierno desde la vuelta de la democracia que no ha capeado con una huelga general. No así con huelgas sectoriales que han elevado la conflictividad social, como las de médicos o recientemente la de maquinistas.
Fuentes del Gobierno incluso asocian la estabilidad por un gobierno longevo al crecimiento económico. De ahí que pongan énfasis en que desde la llegada de Sánchez a La Moncloa se han sucedido siete primeros ministros en Francia, seis en Austria o cinco en Reino Unido. El propio jefe del Ejecutivo ha llegado a reivindicar que el ejecutivo español “es uno de los más estables de Europa” y en conversaciones informales con periodistas ha insistido en que “si hay crecimiento es por la estabilidad”.
Lejos de Felipe González
No sin tratar de desactivar las críticas de la oposición por el bloqueo legislativo y la falta de cuentas públicas acusando al PP de lo propio ante los adelantos electorales autonómicos. El primero, en Extremadura, provocó que por las complejas negociaciones con Vox la presidenta María Guardiola acumulase casi cinco meses en funciones, lo cual tendría un negativo impacto económico, según los socialistas.
Un argumento más por el que en el Gobierno defienden no adelantar las elecciones generales y llegar al final de la legislatura en 2027. De consumarse esta hoja de ruta, Sánchez estaría a menos de un año de cumplir una década en la presidencia del Gobierno. Lejos todavía del socialista Felipe González, quien estuvo en el cargo entre 1982 y 1996. Un total de 13 años, cinco meses y tres días. Su sucesor, José María Aznar, estuvo al borde de los ocho años, hasta 2024. Cien días más que José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente socialista tomó posesión de su cargo el 17 de abril de 2004. En el contexto de la crisis económica, adelantó las elecciones generales al 20 de noviembre de 2011, a las que no se presentó a la reelección, antes de cederle el testigo a Alfredo Pérez Rubalcaba en el XVIII congreso federal del PSOE. En estos comicios, Mariano Rajoy obtuvo mayoría absoluta.
Rajoy estuvo en el cargo seis años, cinco meses y once días, hasta la primera moción de censura exitosa de la democracia que ganó Pedro Sánchez el 1 de junio de 2008. Por detrás de Rajoy, en tiempo de permanencia en el cargo, solo están Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo-Sotelo. Este último estuvo apenas un año y nuevo meses en el cargo, los que restaban desde su designación para suceder a Suárez y hasta las elecciones generales de octubre de 1982.
Candidato a la reelección
Se consume o no la legislatura, Pedro Sánchez ya ha adelantado que volverá a presentarse a la reelección en los próximos comicios. “Estoy decidido a presentarme a las elecciones generales en 2027”, solemnizó ya hace un año durante una comparecencia tras la cumbre de la OTAN en La Haya (Países Bajos). Lo hizo cuando el partido todavía estaba en ‘shock’ por la entrada en prisión del exsecretario de Organización, Santos Cerdán.
El pasado mes de septiembre volvió a ratificar la decisión, insistiendo durante una entrevista en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de la ONU, que “seguro” seguirá liderando al PSOE en los próximos comicios. “Es algo que ya he hablado con mi familia y con mi partido», explicó a la televisión ‘Bloomberg’, «y si me permiten, tengo confianza en que podemos repetir la mayoría y seguir con el trabajo adelante».
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