El juez de la plaza número siete del Juzgado de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sevilla ha decidido archivar la denuncia que los padres de la menor Sandra Peña habían interpuesto contra el centro en el que estudiaba -Irlandesas de Loreto-.
Cabe recordar que la joven de 14 años se quitó la vida precipitándose por la azotea del edificio en el que vivía tras, presuntamente, sufrir acoso escolar por parte de tres compañeras de colegio. Los progenitores decidieron querellarse contra el equipo directivo y la tutora de Sandra por la «comisión por parte de estos de los delitos de homicidio por imprudencia, lesiones psíquicas y trato degradante».
Ahora, en un auto fechado el pasado martes y consultado por la agencia de noticias Europa Press, el magistrado ha resuelto que «el colegio y sus responsables adoptaron medidas para combatir la situación de acoso, pero no les era exigible, de hecho nadie se lo esperaba, que controlaran a la menor en todo momento para evitar que se quitara la vida».
Según el juez, el hecho «ocurrió fuera del ámbito del colegio sin que el deber in vigilando de los educadores se extendiera al domicilio de la menor». «Faltaba la relación de causalidad entre lo que se afirman que fueron los actos omisivos inaceptables de la comunidad educativa y el suicidio de la niña», ha remarcado.
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