Alegato contra la falta de fe. Manu Fuster lo tiene claro: la UD Las Palmas no está muerta. Y todo arranca este sábado ante el Almería (17.30 horas, TVC) en el UD Almería Stadium. Uno de los principales líderes de los amarillos en el terreno de juego, merced a sus siete dianas y once asistencias, expresó que, desde dentro, esta situación de estar en el límite entre una última bala por el ascenso directo y estar muy cerca de salirse de la zona de promoción se vive con normalidad, dejando claro que el vestuario sí cree que puede subir sin pasar por el playoff.
«Nos quedan partidos ante rivales directos y, ganando esta semana, puede que todo se vea distinto. Es verdad que los números están ahí y, si no ganamos, sería prácticamente imposible el ascenso directo, pero aún está en nuestra mano. La gente es libre de creer o de no creer; en el vestuario sí creemos. Siempre lo hemos tenido claro: hay que dejar de diferenciar el ascenso directo del playoff, ojalá sea directo, aunque, si no se logra, lucharemos en el playoff. El playoff no tiene que ser una mala noticia, es una oportunidad. A todos nos cambiaría la vida un ascenso», aseguró el valenciano.
Digerir el batacazo de Andorra
A pesar de la fe, el 14 insular argumentó que lo acontecido ante el Andorra se ha digerido medianamente rápido, destacando que ese mismo día la sensación resultó «durísima por toda la gente que se desplazó y porque, en ese momento, te ves fuera del ascenso directo, aunque luego lo piensas en frío y te das cuenta de que en esta categoría puede pasar cualquier cosa. No te da tiempo a pensar mucho. Fue duro el domingo y el lunes, pero desde el martes ya nos hemos puesto a pensar en el Almería».
De hecho, recalcó que no existe nerviosismo en el grupo, ya que hay jugadores que llevan «muchos años en el club, que han vivido ascensos, y lo llevan con total normalidad. A los que venimos de fuera nos hacen sentir seguros y bien. Luis García nos dijo tras el partido que siguiésemos confiando en nosotros y en el camino que hemos tomado. En el aspecto anímico ha insistido en que sigamos creyendo y en el fútbol que estamos practicando, porque eso es lo que más nos acerca a ganar».
Las derrotas fuera de casa, un Almería que es un cohete
Por otra parte, Fuster también explicó que a la UD le está costando de más, en esta segunda vuelta, ganar lejos del Gran Canaria porque todos los equipos «necesitan los puntos, aunque valen lo mismo que en la primera parte de la temporada». Todo ello lo comentó justo antes de afrontar tres jornadas clave, con dos visitas a campos complicados como el UD Almería Stadium y Riazor, dos lugares en los que, para ganar, el de Manises receta una «mayor eficacia, por ahí tenemos margen de mejora. Nos ha faltado contundencia para cerrar los partidos o para adelantarnos, como nos ha pasado en Málaga o en Andorra, respectivamente. El acierto fuera de casa es lo que está marcando ahora los partidos».
A la hora de hablar del Almería, el mediapunta reseñó que su mayor virtud es el «contragolpe, creo que la clave pasa por no tener pérdidas que provoquen esas transiciones y por controlar a los jugadores determinantes que tienen arriba. Estamos tranquilos, confiados y creo que tenemos la madurez suficiente como para afrontar estos partidos».
No está en su mejor momento, pero sí en uno muy bueno
Para finalizar, Manu argumentó sobre su estado de forma que no diría que está en el mejor momento de su «carrera porque he tenido varios muy buenos, aunque sí pienso que estoy a ese nivel y he de aprovecharlo para ayudar al equipo. Me siento bien, con confianza e importante pese a que, al final, eso depende de mí más que de mi entorno. El club apostó por mí el año pasado, aunque las cosas no se dieron como queríamos y fui yo el principal culpable».
Suscríbete para seguir leyendo













