tres fallos que allanan el camino a David

La racha de Javier en El Rosco sigue gafada y esta vez David no ha tenido que hacer una gran prueba para conseguir el triunfo. El duelo se ha decidido por un acierto de diferencia, aunque lo realmente determinante ha estado en los errores. El madrileño no ha podido evitarlos a pesar de haber comenzado el programa haciendo precisamente autocrítica por los llamativos tropiezos de las últimas tardes, coincidiendo justo con la visita de Esperanza Aguirre. “Me va a quitar las becas con efecto retroactivo”, bromeaba.

Aunque David ha comenzado la prueba por llegar con once segundos más, Javier ha protagonizado un mejor arranque. Tras un turno de seis aciertos, estaba a punto de enlazar otro de al menos siete… pero un matiz le ha frenado inesperadamente. Le ha dado rabia: ha respondido “liñuela” y es “tiñuela”. El duelo ha empezado entonces una nueva fase con más dudas en el atril azul y más seguridad en el naranja.

Los dos concursantes han terminado la primera vuelta casi a la par, con un 20-19 a favor de Javier. Sin embargo, el tropiezo se ha convertido en un lastre que ha ido desencadenando nuevos fallos hasta que finalmente se ha rendido. David, que había conseguido empatar, contaba con margen para amarrar la victoria y, a la vez, poder arriesgar. ¡Revive este trepidante Rosco en el vídeo!

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